La demanda de préstamos bancarios en Honduras ha mostrado una significativa caída durante el último año, según un reciente informe publicado por el Banco Central de Honduras (BCH). Este fenómeno está directamente relacionado con el aumento de las tasas de interés, una medida adoptada como parte de la política monetaria para controlar la inflación en el país.
De acuerdo con los datos del BCH, la desaceleración en la actividad crediticia se ha evidenciado principalmente en sectores como el consumo, la vivienda y la inversión empresarial. Durante 2024, las tasas de interés activas, es decir, las que los bancos aplican a los préstamos, han registrado incrementos considerables. En algunos casos, estas tasas superan el 20%, lo que ha encarecido significativamente el costo del financiamiento para los hondureños.
Esta política ha tenido efectos secundarios no deseados en el acceso al crédito. «El encarecimiento del crédito desincentiva la inversión y el consumo, lo que termina afectando el crecimiento económico», indicó un economista consultado por este medio.
Impacto en los hogares y las empresas
Para los hogares, el aumento de las tasas ha significado una carga adicional al solicitar financiamiento para compras importantes como viviendas o vehículos. Según el informe del BCH, los préstamos hipotecarios han sido los más afectados, con una contracción significativa en la cartera de crédito de este sector.
Por otro lado, las pequeñas y medianas empresas (Pymes) también han enfrentado dificultades para acceder a financiamiento que les permita expandir sus operaciones o mantener su flujo de caja. Esto podría tener repercusiones en la generación de empleo y la estabilidad económica en el corto y mediano plazo.
¿Qué esperar en 2025?
Aunque el panorama actual parece complicado, expertos en economía sostienen que el comportamiento de las tasas de interés dependerá en gran medida de la evolución de la inflación y las políticas monetarias del BCH. Si la inflación logra controlarse en los próximos meses, podría haber margen para una reducción gradual de las tasas, lo que permitiría reactivar el mercado crediticio y estimular la economía.
Entretanto, los hondureños deberán buscar alternativas para adaptarse a este entorno económico, priorizando el ahorro y evaluando cuidadosamente las opciones de financiamiento disponibles.
El BCH mantiene su compromiso de monitorear la situación y tomar las medidas necesarias para equilibrar el crecimiento económico y la estabilidad financiera del país.





