Grupos criminales continúan operando desde el interior de las cárceles de Honduras, utilizando la tecnología para extorsionar a la población. Según reportes oficiales, los reclusos, en su mayoría vinculados a maras y pandillas, emplean mensajes de texto y WhatsApp para amenazar a sus víctimas y exigir pagos ilícitos.
Yanisa Moradel, portavoz de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas contra el Crimen Organizado (Dipampco), detalló que las cárceles desde donde provienen estos mensajes son principalmente las de Choluteca, Valle, Francisco Morazán y San Pedro Sula. “Estamos alertando a la población sureña de un repunte de casos del delito de extorsión cometidos por personas oportunistas que aprovechan la influencia negativa que tienen la MS-13 y Barrio 18 para extorsionar en el sector económico y transporte, entre otros”, declaró Moradel.
Las autoridades aseguran que han identificado a algunos de los responsables de estos actos delictivos, quienes, pese a estar privados de libertad, continúan operando y generando temor en la ciudadanía. “Por la modalidad que implementan, sabemos que no son únicamente los mareros de la 18 y MS-13, sino que también hay otros delincuentes involucrados”, explicó la portavoz.
Para evitar ser víctima de estas redes de extorsión, Dipampco recomienda no brindar información personal o económica en redes sociales, evitar realizar depósitos de dinero a desconocidos y denunciar cualquier intento de extorsión a través de la línea 143 o ante las autoridades correspondientes.
Las fuerzas de seguridad han reiterado su compromiso en la lucha contra este flagelo y hacen un llamado a la población a colaborar con información que permita frenar estas actividades delictivas que afectan a comerciantes, transportistas y ciudadanos en general.





