San Pedro Sula, Honduras – La situación en el sector salud de Honduras sigue siendo crítica. Este lunes, un grupo de médicos del hospital Mario Catarino Rivas protestó exigiendo el pago de sus salarios, que llevan tres meses sin recibir, y denunciando la grave escasez de insumos médicos que afecta la atención de los pacientes.
Los profesionales de la salud se manifestaron en las afueras del centro asistencial, advirtiendo que la falta de materiales esenciales como guantes, jeringas, gasas y suturas pone en peligro la vida de los pacientes. Según los médicos, muchos enfermos deben comprar sus propios medicamentos y suministros para recibir tratamiento, lo que agrava la crisis.
Un presupuesto insuficiente
Samuel Santos, presidente del Colegio Médico de Honduras (CMH), explicó que la raíz del problema radica en la insuficiencia de fondos asignados al sector salud. Según Santos, el Congreso Nacional aprobó solo 29,200 millones de lempiras para el presupuesto de salud, cuando se requerían 52,000 millones, dejando un déficit de 23,000 millones de lempiras.
“Este recorte impide la contratación de más personal, el abastecimiento de medicamentos y el pago de salarios a los médicos residentes,” denunció Santos. Además, criticó la falta de voluntad política para resolver esta crisis que afecta a miles de hondureños.
Amenazan con medidas más drásticas
A pesar de las dificultades, los médicos han seguido laborando para atender a los pacientes. Sin embargo, advirtieron que, si en los próximos días no reciben una solución concreta por parte del Gobierno, podrían tomar medidas más drásticas, incluyendo la suspensión parcial de servicios.
“No queremos dejar de atender a nuestros pacientes, pero la situación es insostenible. No podemos seguir trabajando sin recibir nuestro salario y sin los insumos necesarios para dar una atención digna,” declaró uno de los médicos afectados.
Una crisis recurrente
La falta de insumos y el impago de salarios no es una problemática nueva en Honduras. Durante los últimos años, el personal sanitario ha realizado múltiples protestas exigiendo mejoras en las condiciones laborales y en la infraestructura hospitalaria. Gremios médicos y organizaciones de derechos humanos han advertido que la falta de acceso a una atención médica adecuada constituye una violación a los derechos fundamentales de la población.
El hospital Mario Catarino Rivas atiende a más de 1,500 pacientes diarios con recursos limitados y un personal que, en muchos casos, trabaja sin recibir su salario a tiempo. Ante la falta de respuestas concretas por parte de las autoridades, los médicos residentes insisten en la urgencia de un desembolso inmediato de fondos para garantizar el pago de salarios y el abastecimiento de los hospitales.
Mientras tanto, la incertidumbre sigue creciendo en el sector salud y los médicos advierten que, de no atenderse sus demandas, intensificarán sus protestas y tomarán medidas más contundentes.





