San Pedro Sula, 20 de abril de 2025. — El delantero ecuatoriano de Marathón, Juan Luis Anangonó, ha ofrecido disculpas públicas luego del tenso episodio protagonizado durante el empate sin goles ante Génesis, en el que abofeteó a su compañero Alexy Vega durante el entretiempo.
La escena, captada por las cámaras y vista por miles de aficionados tanto en el estadio como por televisión, generó un aluvión de críticas hacia el atacante, quien ya venía siendo cuestionado por su falta de goles en el torneo. La reacción en redes sociales no se hizo esperar y la afición verdolaga pidió explicaciones inmediatas.
Horas después del bochornoso episodio, Anangonó rompió el silencio con una carta pública en la que expresó su arrepentimiento:
“Quiero ofrecer una disculpa sincera y profunda a mi compañero Alexy Vega. Reaccioné de manera que nunca debí haberlo hecho. No me enorgullece, no representa mis valores, ni la forma en la que he construido mi carrera profesional, ni lo que soy como persona dentro y fuera de la cancha”, declaró el delantero.
El incidente habría tenido como detonante un intercambio verbal entre ambos jugadores, presuntamente por la tensión que se vivía en el vestuario ante la falta de resultados positivos del equipo. Aunque no se conocen detalles exactos de lo que Vega le dijo a Anangonó, fue evidente que la frustración desbordó al ecuatoriano.
Pese a la gravedad del gesto, el entrenador de Marathón, Manuel Keosseian, minimizó el asunto en rueda de prensa:
“Pasa en las mejores familias. Eso ya queda para la anécdota. No hay que darle demasiada trascendencia. Casualmente, si hay dos personas que se llevan muy bien son Alexy y Anangonó”.
Sin embargo, en el entorno del club se teme que el episodio pueda dejar secuelas internas, justo en una etapa crucial del campeonato. La imagen de Anangonó agrediendo a su compañero quedó marcada para muchos, y algunos analistas han cuestionado si esta actitud afectará la armonía en el camerino verdolaga.
En su comunicado, el delantero también dirigió unas palabras a la hinchada y al club:
“A toda la afición que deja todo para ir a apoyarnos, a mis compañeros, cuerpo técnico, a la directiva y todos los que se sintieron decepcionados: les pido disculpas. Me arrepiento profundamente y asumo mi responsabilidad”.
Ahora, el reto para Anangonó será recuperar no solo su nivel futbolístico, sino también la confianza de un entorno que esperaba mucho más de su fichaje. La pelota vuelve a rodar, pero el golpe —literal y simbólicamente— dejó huella.





