10 mayo
UN encuentro se produce en un contexto global marcado por la competencia estratégica entre China y EE.UU. con la guerra comercial y tecnológica entre ambas potencias como telón de fondo.
Colombia busca marcar el rumbo político
Colombia, que ostenta la presidencia pro tempore de la Celac, ha señalado que este foro representa una oportunidad clave para definir el rumbo político de la región.
El presidente Gustavo Petro ha subrayado que el objetivo es consolidar una plataforma de cooperación multilateral que no esté subordinada a las potencias tradicionales.
En este sentido, la presencia del presidente Petro en Pekín junto a sus homólogos de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, Honduras, Xiomara Castro y Chile, Gabriel Boric, no solo tiene un carácter simbólico, buscan no depender exclusivamente de Washington. China llega a esta cumbre como un actor que busca ampliar su influencia política y multilateral.
Estrategias divididas, agenda común
La región no acude al foro con una voz unificada, mientras Brasil, Chile y Bolivia buscan una relación estratégica con China , otros países como Argentina, bajo el mandato de Javier Milei, han dado un giro drástico en favor de Washington.
Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum ha adoptado una postura pragmática. Aunque reconoce el comercio con China, ha dejado claro que su prioridad es preservar el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá (T-MEC). “Eso no quiere decir que no haya comercio con China, hay comercio con China”, aclaró recientemente.
China como interlocutor multilateral
En países como Nicaragua y Honduras, el discurso de Pekín encuentra eco. Estos Gobiernos han optado por romper relaciones con Taiwán y establecer vínculos estrechos con China.

El canciller Eduardo Enrique Reina lidera una delegación hondureña que participará en el foro sobre la creciente “guerra de aranceles” entre China y Estados Unidos, un conflicto comercial que ha escalado en los últimos meses y que podría tener repercusiones directas en la política exterior y la economía hondureña, altamente dependiente del comercio con EE. UU. y del envío de remesas de migrantes. EFE





