Tegucigalpa, 11–12 de junio de 2025. Gabriela Castellanos, directora ejecutiva del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), se pronunció este miércoles durante una visita al sur de Honduras, instando a que en las próximas elecciones del 30 de noviembre prevalezca la voluntad popular sobre tácticas fraudulentas. Su llamado principal: que gane el candidato con más voto.
Contexto y antecedentes
En medio de un clima político marcado por desconfianza y denuncias recurrentes de irregularidades electorales en el país, Castellanos enfatizó la importancia de fortalecer mecanismos de transparencia en la elección presidencial. Recordó que el CNA sigue de cerca los procesos para prevenir fraudes tanto en las urnas como en el conteo final.
A su juicio, las convocatorias precedentes han reflejado tensiones entre el apego a la institucionalidad y la tentación de imponer resultados mediante recursos ilegítimos. Por eso, demandó que el Consejo Nacional Electoral (CNE) se convierta en garante de democracia y legitimidad .
La clave: voto masivo y observadores
Castellanos instó a los hondureños a salir masivamente a votar, subrayando que una alta participación fortalece la legitimidad del proceso: “El cambio se escribe con la pluma del pueblo”, expresó. Asimismo, alertó sobre eventuales fraudes en las mesas electorales y el sistema de cómputo, instando a la ciudadanía a estar alerta y denunciar cualquier anomalía.
Añadió que la acreditación de un mayor número de observadores electorales será fundamental para garantizar transparencia: “Entre más observadores existan, más transparente es el proceso” .
Reflexión final
El pronunciamiento de Castellanos encarna una demanda central: que las próximas elecciones reflejen la voluntad del pueblo, no estrategias para manipular los resultados. El mandato es claro: votar y vigilar, exigir responsabilidad política y fortalecer la democracia como camino exclusivo para la legitimidad.
Este mensaje llega en un contexto crucial para Honduras: con una ciudadanía desilusionada, pero también con la esperanza de construir un proceso electoral ejemplar. La responsabilidad está en manos de todos: partidos, instituciones y sociedad civil.





