Fundación 15 de Septiembre confía en extensión automática del TPS hasta 2026
Por Redacción Nacional
05 de julio de 2025
Washington, D.C. – En medio de la incertidumbre por la falta de un pronunciamiento oficial del Gobierno de Estados Unidos, la comunidad hondureña en ese país mantiene la esperanza viva de una extensión automática del Estatus de Protección Temporal (TPS) hasta el 5 de enero del 2026. Así lo manifestó el presidente de la Fundación 15 de Septiembre, Juan Flores, quien aseguró que el trabajo de organizaciones migrantes ha sido clave para mantener este alivio migratorio.
«Gracias a la lucha de la comunidad y organizaciones, tenemos 6 meses más de protección y permiso de trabajo. Ahora toca cambiar de gobierno para negociar una extensión real y digna», expresó Flores, haciendo referencia a los esfuerzos de activismo realizados por las comunidades centroamericanas radicadas en EE.UU. y al escenario político que se avecina en las elecciones presidenciales de noviembre de 2024.
¿Qué implica esta ampliación?
Aunque la administración de Joe Biden aún no ha emitido una declaración oficial sobre el TPS para Honduras, los defensores de los derechos de los migrantes como Flores aseguran que existen indicios de una prórroga automática, lo cual les permitiría a los más de 57,000 hondureños amparados bajo este estatus permanecer legalmente en territorio estadounidense, continuar trabajando y evitar deportaciones hasta comienzos de 2026.
De confirmarse esta extensión, significaría un alivio temporal frente al temor constante de miles de familias que dependen de esta figura legal que les ha brindado estabilidad desde que fue otorgada inicialmente en 1999 tras el paso del huracán Mitch. Sin embargo, muchos activistas consideran que este tipo de medidas deben dejar de ser soluciones parciales y convertirse en políticas de protección permanente.
Activismo constante pese al silencio gubernamental
Durante los últimos años, la Fundación 15 de Septiembre se ha consolidado como una de las voces más visibles en defensa de los hondureños beneficiarios del TPS. La organización ha realizado marchas, foros, visitas al Congreso y campañas de sensibilización para presionar a las autoridades estadounidenses y buscar soluciones a largo plazo.
Juan Flores ha sido uno de los principales impulsores de esta agenda. Bajo su liderazgo, la Fundación ha establecido puentes con congresistas y senadores tanto demócratas como republicanos para promover legislaciones que permitan a los beneficiarios del TPS obtener una residencia permanente. Sin embargo, los intentos legislativos han quedado estancados, en parte debido a la polarización política y la falta de consenso migratorio.
“La comunidad está cansada de prórrogas que sólo alargan la agonía. Por eso, más allá de una extensión automática, estamos presionando por una reforma migratoria que reconozca el aporte de los trabajadores hondureños y centroamericanos a la economía y sociedad de Estados Unidos”, recalcó Flores.
Un tema que se mezcla con la política
El futuro del TPS también está marcado por el proceso electoral que vive Estados Unidos. La elección presidencial de noviembre podría traer consigo cambios en la política migratoria. Para Juan Flores y otros líderes comunitarios, es crucial que el próximo gobierno —sea una reelección de Biden o un cambio de administración— se comprometa con una solución más estable y humana.
En ese contexto, diversos colectivos de migrantes están llamando a los beneficiarios del TPS y a sus familias a involucrarse políticamente, a registrarse para votar —si tienen la ciudadanía o pueden hacerlo— y a apoyar candidatos que promuevan políticas inclusivas.
¿Qué pasa si no hay extensión?
Si el gobierno estadounidense no oficializa la extensión del TPS, los beneficiarios hondureños quedarían en un limbo legal. Muchos tendrían que abandonar sus trabajos, perderían acceso a licencias de conducir y enfrentarían la amenaza de deportación, pese a que llevan décadas viviendo y contribuyendo a la sociedad estadounidense.
Algunos expertos en derecho migratorio consideran que el silencio prolongado por parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) puede deberse a una estrategia para emitir una prórroga sin que se convierta en una decisión polémica en medio del ambiente electoral. Otros, más escépticos, temen que este tipo de postergaciones sin certeza jurídica agravan la vulnerabilidad de los migrantes.
Conclusión
Mientras se espera una confirmación oficial, el anuncio no confirmado de una extensión automática del TPS hasta enero de 2026 trae alivio, aunque también refuerza la necesidad de una solución definitiva. Juan Flores, desde la Fundación 15 de Septiembre, insiste en que la comunidad migrante no puede bajar la guardia.
“El TPS ha sido un salvavidas para decenas de miles de hondureños, pero no podemos depender eternamente de extensiones temporales. Es hora de una regularización digna, permanente y justa”, concluyó el dirigente.
La mirada ahora está puesta en Washington, donde se espera que en las próximas semanas el DHS emita un pronunciamiento que defina el destino de miles de familias hondureñas que han hecho de Estados Unidos su hogar.





