Estos aumentos han contribuido a la creciente presión inflacionaria en el país, afectando de manera directa el precio de los alimentos y otros productos básicos.
Resumen periodístico:
En un escenario que se ha vuelto rutinario para los consumidores hondureños, el precio de los combustibles continúa en ascenso. Durante las últimas nueve semanas consecutivas, el galón de diésel ha experimentado un incremento acumulado de L7.38, pasando de L80.34 a L87.72, según datos oficiales de estaciones de servicio en Tegucigalpa y San Pedro Sula.
La gasolina superior también ha seguido esta tendencia, con un alza de L4.64, alcanzando L104.43, lo que supera incluso su precio más alto registrado este año. Por su parte, la gasolina regular se ha encarecido en L4.77, situándose actualmente en L95.53 por galón, cerca de su pico más alto de 2025.
Silva también alertó sobre el impacto interno: “Cuando los precios de los combustibles suben, inmediatamente los productos de consumo se encarecen, pero cuando bajan, no ocurre lo mismo. Eso genera una presión inflacionaria constante sobre la población”.





