Comayagüela, 5 de agosto de 2025 – 5:32 a.m.
El centro de salud “Las Crucitas”, ubicado en uno de los barrios más populosos de Comayagüela, enfrenta una situación crítica que ha sido denunciada en reiteradas ocasiones por la población que acude al lugar buscando atención médica. Pacientes desesperados relatan que han tenido que regresar a sus casas sin ser atendidos adecuadamente, debido a la escasez de medicamentos e insumos básicos como gasas, esparadrapos o pastillas para el dolor.
El problema no es nuevo, pero se ha agudizado en los últimos días, según testimonios recogidos a las afueras del centro. Los usuarios no solo enfrentan enfermedades físicas, sino también una especie de “enfermedad institucional”, donde el sistema no responde con la urgencia y eficacia que la salud pública demanda.
“Nos mandan a comprar lo que deberían tener aquí”
Uno de los pacientes que acudió recientemente al centro narró su experiencia con visible frustración: “Vine a curarme y me mandaron a comprar lo que necesitaba para que me puedan limpiar: las gasas, esparadrapo, pastillas para el dolor. ¿Y si uno no tiene para comprar eso? Entonces uno se va igual, sin que lo curen”.
A pesar de la voluntad del personal médico y de enfermería, que continúa prestando sus servicios con limitaciones, los pacientes reconocen que “los doctores quieren atender bien, pero no tienen lo necesario”, lo que convierte cada visita en una carrera de obstáculos que muchos no pueden superar por falta de recursos económicos.
Crisis recurrente y sin soluciones a la vista
La farmacia del centro de salud ha estado vacía durante varios días, según reportes de los mismos ciudadanos. Personas con enfermedades crónicas como hipertensión se ven obligadas a comprar medicamentos esenciales en farmacias privadas, a pesar de no contar con los recursos para hacerlo. Una mujer que buscaba su tratamiento mensual para controlar la presión arterial expresó su preocupación: “No encontré nada. Ahora tengo que buscar cómo comprar la caja por mi cuenta, y sin eso no me puedo mantener estable”.
La respuesta oficial: entre la burocracia y los retrasos
Ante las crecientes quejas, el director de la Región Metropolitana de Salud del Distrito Central, Gilberto Ramírez, reconoció públicamente que existen múltiples problemas logísticos y administrativos detrás del desabastecimiento. “Con el tema de los insumos hemos estado lidiando desde la región sanitaria para garantizar la mayoría de los materiales como corresponde. Pero también hay un nivel de gestión que compete directamente a los centros de salud”, aseguró.
Ramírez admitió que entre los insumos más escasos figuran gasas, jeringas y otros materiales básicos, cuya adquisición se ha dificultado debido a que los procesos se realizan por contratación directa. Esta modalidad ha derivado en constantes fracasos administrativos.
Licitaciones fallidas agravan la emergencia
Uno de los principales obstáculos que ha generado el desabastecimiento tiene que ver con las licitaciones fallidas. Según explicó Ramírez, “concursan varias empresas y después de haber sido adjudicadas, ellas llaman para decir que no tienen la capacidad para garantizar la oferta que entregaron durante el concurso. Eso nos obliga a hacer cambios en la adjudicación”.
Esta dinámica ha retrasado significativamente la llegada de medicamentos y otros insumos a “Las Crucitas”, provocando una cadena de ineficiencia que termina afectando directamente a quienes más lo necesitan: los pacientes.
Una comunidad que exige respuestas
Los vecinos del barrio Las Crucitas hacen un llamado urgente a las autoridades sanitarias para que tomen cartas en el asunto y resuelvan lo más pronto posible la crisis que atraviesa su centro de salud. “No es justo que uno venga a buscar salud y se encuentre con que no hay nada. Es como venir a pedir agua a un pozo seco”, expresó otro de los usuarios.
Mientras tanto, la situación sigue sin solución definitiva, y los enfermos siguen llegando, con la esperanza de encontrar alivio, solo para enfrentarse a la dura realidad de un sistema que, en lugar de sanar, enferma más.
Nota del editor:
Este reportaje busca reflejar la voz de los afectados por una problemática urgente en el sistema público de salud hondureño. La transparencia y pronta acción de las autoridades será clave para restaurar la confianza de una población cansada de promesas incumplidas.





