San Pedro Sula, Honduras. – El vicealcalde sampedrano, Omar Menjívar, salió este lunes en defensa de los tres ciudadanos que fueron acusados por el Ministerio Público bajo los cargos de presunta conspiración contra el asesor presidencial y coordinador del Partido Libertad y Refundación (Libre), Manuel Zelaya Rosales.
Menjívar, quien además ejerce como abogado, aseguró que los señalamientos en contra de los imputados carecen de fundamento sólido y responden a una práctica recurrente en el país: el uso de figuras penales ligadas al terrorismo para perseguir a voces críticas o a defensores de derechos humanos.
“En mi experiencia como abogado defensor, ninguna de las personas que han sido acusadas de terrorismo son realmente terroristas. Ese delito suele adquirir la etiqueta de dudosa reputación democrática, porque siempre ha sido usado para perseguir y reprimir opositores, defensores de DDHH o defensores de la tierra y los recursos comunes de la naturaleza”, expresó el vicealcalde.
Contexto del caso
Las acusaciones contra los tres ciudadanos, cuyos nombres aún no han sido revelados por las autoridades, surgieron tras una denuncia que vincula a los imputados con una supuesta planificación para atentar contra la integridad de Zelaya Rosales, esposo de la presidenta Xiomara Castro y principal figura política dentro de Libre.
El caso ha generado un intenso debate político y jurídico, pues algunos sectores consideran que se trata de un proceso necesario para garantizar la seguridad de un alto asesor presidencial, mientras que otros, como Menjívar, lo califican como un exceso del aparato judicial para silenciar disidencias.
Críticas al uso del delito de terrorismo
De acuerdo con el vicealcalde sampedrano, el delito de terrorismo en Honduras se ha convertido en un recurso político que, más que impartir justicia, se emplea para desacreditar y criminalizar a quienes ejercen la oposición.
“Lo preocupante no es únicamente la falta de pruebas contundentes, sino el precedente que se establece cuando la justicia se utiliza como arma política. Eso debilita la confianza ciudadana en las instituciones y abre la puerta a más abusos”, señaló Menjívar.
El rol de Manuel Zelaya
Por su parte, Manuel Zelaya Rosales, quien se desempeña como asesor presidencial y líder indiscutible de Libre, no se ha pronunciado directamente sobre los señalamientos que giran en torno al caso. Sin embargo, su figura sigue siendo uno de los ejes más sensibles de la política hondureña, y cualquier amenaza en su contra se interpreta también como un ataque a la estabilidad del actual gobierno.
Debate sobre derechos y democracia
Organizaciones sociales y abogados independientes coinciden con la postura de Menjívar, argumentando que la aplicación del delito de terrorismo en Honduras rara vez ha servido para combatir estructuras criminales, y en cambio ha sido un mecanismo utilizado para perseguir a estudiantes, campesinos y líderes sociales.
El vicealcalde cerró sus declaraciones enfatizando que la verdadera fortaleza de la democracia hondureña radica en el respeto al debido proceso y en garantizar que ningún ciudadano sea criminalizado por pensar distinto.
“El país no puede permitirse retroceder en materia de libertades públicas. Perseguir a opositores bajo la excusa del terrorismo es un camino peligroso que ya conocemos demasiado bien”, advirtió Menjívar.





