CATACAMAS, Olancho. — Lo que debía ser una noche de alegría y celebración por las fiestas patronales terminó teñido de sangre y horror en el barrio Ojo de Agua, cuando tres mujeres fueron acribilladas dentro de una cantina por individuos fuertemente armados.
Las víctimas fueron identificadas como Bessy Danubia Varela (45), Silvia Reyes (50) y Laura Munguía (48), todas residentes de la zona, quienes perdieron la vida de manera inmediata tras recibir múltiples impactos de bala.
El violento suceso ocurrió en las primeras horas de la noche del sábado, cuando los pobladores disfrutaban del ambiente festivo. Testigos relataron que varios hombres armados ingresaron abruptamente al establecimiento y abrieron fuego sin mediar palabra, sembrando el pánico entre los presentes.
En un principio, las autoridades reportaron dos personas fallecidas, pero al realizar el levantamiento cadavérico se descubrió un tercer cuerpo en otro sector del local, cubierto de sangre. La escena del crimen fue descrita como estremecedora por quienes presenciaron el operativo policial.
Hasta el momento, la Policía Nacional no ha emitido un informe oficial sobre los posibles responsables, aunque fuentes cercanas a la investigación revelaron que una de las líneas apunta a rencillas personales y disputas territoriales vinculadas al tráfico de drogas en el área.
El subcomisionado Jairo Ramos, jefe de la unidad policial en Olancho, señaló que el departamento enfrenta un alarmante incremento en delitos relacionados con el narcotráfico. “En 2024 se registraron 95 detenciones por estos delitos, pero en lo que va de 2025 ya suman casi 300 personas capturadas”, informó.
Ramos añadió que preocupa la creciente participación de mujeres en el microtráfico y en redes criminales. “Solo en la última semana capturamos a 15 personas por venta de drogas, entre ellas varias mujeres jóvenes”, indicó el oficial.
Ola de feminicidios preocupa a Olancho
Este crimen múltiple se suma a una cadena de feminicidios que ha estremecido al departamento. En apenas dos semanas, siete mujeres han sido asesinadas en distintos municipios de Olancho, cuatro de ellas durante este mismo fin de semana.
La jornada violenta comenzó en Patuca, con el homicidio de Anny Michell Varela (20); posteriormente, en Catacamas, fue asesinada Mercedes Banegas (81) la semana anterior, y la noche del sábado culminó con la masacre que cobró la vida de tres mujeres más.
Organizaciones defensoras de derechos humanos y colectivos feministas han denunciado la falta de respuesta institucional y la impunidad que rodea la mayoría de estos casos. “Las mujeres siguen siendo las principales víctimas de una violencia estructural que el Estado no ha logrado frenar”, manifestaron representantes de una organización local.
En tanto, las autoridades policiales continúan las investigaciones para esclarecer el crimen y dar con los autores materiales e intelectuales de esta nueva masacre que enluta a tres familias catacamenses y vuelve a evidenciar la crisis de seguridad y la vulnerabilidad de las mujeres en Olancho.





