Puerto Cortés, Honduras.
Las autoridades hondureñas asestaron un nuevo golpe a las estructuras del narcotráfico internacional tras el decomiso de varios kilogramos de supuesto clorhidrato de cocaína durante una inspección de rutina a un buque de carga en la terminal marítima de Puerto Cortés, uno de los principales puntos de comercio marítimo del país.
El operativo fue ejecutado por agentes de la Dirección Nacional Policial Antidrogas (DNPA), en coordinación con personal de la Marina Mercante y otras dependencias de seguridad portuaria, como parte de los controles permanentes que se realizan para prevenir el tráfico de drogas a través de las rutas marítimas del Caribe.
De acuerdo con el informe preliminar, la presunta droga era transportada de forma oculta en uno de los compartimientos internos de la embarcación, la cual había zarpado desde Colombia y tenía como destino final los Estados Unidos de América, una de las principales rutas utilizadas por organizaciones criminales transnacionales.
El hallazgo se produjo específicamente en el cuadrante 5 del puerto, dentro de la bodega de carga ubicada en la proa del buque, donde los agentes localizaron 10 paquetes rectangulares cuidadosamente embalados, que contenían una sustancia en polvo blanco con características similares a la cocaína.
Fuentes policiales indicaron que el cargamento habría sido camuflado para evadir los controles de seguridad, lo que evidencia el alto grado de sofisticación que emplean las redes del narcotráfico para infiltrar la droga en el comercio legal internacional.
Hasta el momento, no se reportan personas detenidas, ya que el decomiso se produjo sin que se identificara de inmediato a responsables directos del ilícito. No obstante, las investigaciones continúan abiertas y se analizan posibles vínculos con estructuras criminales que operan tanto en Centroamérica como en Sudamérica.
El procedimiento se desarrolla bajo el acompañamiento técnico y jurídico del Ministerio Público, que ordenó el traslado de muestras del decomiso a los laboratorios forenses para confirmar oficialmente que se trata de cocaína, determinar su nivel de pureza y establecer su valor estimado en el mercado ilícito internacional.
De manera paralela, las autoridades no descartan ampliar las indagaciones a nivel internacional, en coordinación con agencias antidrogas de otros países, dado que el cargamento tenía como destino territorio estadounidense.
Tras las diligencias iniciales, la fiscal asignada al caso autorizó que la embarcación continuara su ruta, permitiendo su salida del centro logístico de la operadora portuaria con rumbo a Estados Unidos, mientras se profundizan las investigaciones para identificar a los responsables del intento de tráfico.
Las autoridades hondureñas reiteraron que Puerto Cortés se mantiene bajo estrictos controles de seguridad, destacando que este tipo de decomisos refleja el compromiso del Estado en la lucha contra el narcotráfico y el uso de los puertos nacionales como corredores para el crimen organizado.
Finalmente, la Policía Nacional aseguró que continuará fortaleciendo los operativos de inspección y cooperación interinstitucional, con el objetivo de proteger la imagen del país y evitar que el territorio hondureño sea utilizado como plataforma para actividades ilícitas de alcance internacional.





