24 enero 2026
San Pedro Sula y Tegucigalpa, dos de las ciudades más importantes de Honduras, han vuelto a llamar la atención internacional al figurar en los primeros puestos del ranking mundial de ciudades con mayores niveles de violencia y criminalidad en 2026, según un informe divulgado esta semana por la firma Global Statistics, especializada en análisis de datos urbanos y seguridad ciudadana.
De acuerdo con la clasificación, San Pedro Sula —centro de la industria y el comercio hondureño— ocupa el primer lugar dentro del listado de las 40 ciudades más peligrosas del mundo, por delante de metrópolis internacionales, mientras que Tegucigalpa, la capital del país, se sitúa en la tercera posición, reflejando la persistente incidencia de delitos violentos y altos índices de homicidios.
Un panorama de violencia que impacta diariamente
El informe de Global Statistics, basado en cifras colectadas durante el año 2025, analiza distintos factores como la tasa de homicidios por cada 100,000 habitantes, la frecuencia de delitos violentos, la percepción de inseguridad entre la población y la presencia de crimen organizado en las áreas urbanas.
Según los datos, aunque Honduras experimentó una reducción de los homicidios en 2025 —registrando 1,641 casos, lo que representa un descenso del 14% en comparación con 2024— gran parte de la violencia sigue concentrándose en los municipios de mayor población, entre ellos San Pedro Sula y el Distrito Central, donde se ubica Tegucigalpa.
Entre el 1 de enero y el 20 de julio de 2025, los 25 municipios con mayores índices de criminalidad del país reportaron un total de 745 homicidios, de los cuales San Pedro Sula registró 116 y el Distrito Central 139, según estadísticas citadas en el informe.
Factores detrás de la inseguridad
Especialistas consultados señalan que la violencia urbana en estas ciudades no puede explicarse únicamente por las tasas de homicidio, sino también por la combinación de otros fenómenos delictivos que afectan la convivencia y la percepción de seguridad. Entre los problemas que destacan se encuentran la extorsión a pequeños comercios y ciudadanos, la actividad persistente de maras y pandillas y la incidencia de delitos como robos armados, secuestros y agresiones físicas.
Un reflejo de tendencias regionales
La inclusión de San Pedro Sula y Tegucigalpa en este tipo de listados no es un fenómeno aislado en Centroamérica. Diversos rankings globales relacionados con crimen urbano suelen mostrar una presencia significativa de ciudades latinoamericanas entre sus posiciones más altas, reflejando desafíos estructurales vinculados con desigualdad, debilidad institucional y arraigo de estructuras criminales.
No obstante, analistas advierten que los índices pueden variar considerablemente según la metodología utilizada —ya sea centrada en tasas de homicidios estrictamente o en una combinación más amplia de indicadores de seguridad—, por lo que los resultados de un informe no siempre coinciden con otro, aunque suelen apuntar en una misma dirección de alerta sobre los niveles de violencia.





