6 abril 2026
El sector del transporte de carga en Honduras ha encendido las alarmas ante el impacto sostenido del alza en los combustibles, advirtiendo que podría desencadenarse un paro nacional si no se logra un acuerdo con el Gobierno en los próximos días. La situación, según sus representantes, ha llegado a un punto crítico que amenaza la continuidad de sus operaciones.
El dirigente del rubro, Juan Fiallos, manifestó que las empresas de transporte trabajan actualmente “con números rojos”, enfrentando una estructura de costos que ya no es sostenible bajo las condiciones actuales. En ese sentido, lanzó un ultimátum a las autoridades, señalando que el plazo para alcanzar un consenso vence el próximo miércoles.
“Si no hay acuerdo, vamos a paro nacional”, reiteró Fiallos, dejando claro que el sector no está dispuesto a continuar absorbiendo pérdidas. El líder transportista subrayó que la falta de ajustes en la tarifa del flete ha sido uno de los principales factores que ha deteriorado la estabilidad económica de los operadores.
De acuerdo con Fiallos, la tarifa vigente —establecida en 1.24 dólares por kilómetro desde el año 2015— ha quedado desfasada frente al incremento constante en los costos operativos, especialmente el combustible, que representa uno de los principales gastos del sector. En ese contexto, sostuvo que el precio del flete debería superar los dos dólares por kilómetro para garantizar la rentabilidad mínima y la sostenibilidad del servicio.
El reclamo del gremio surge en un momento en que se han anunciado nuevos incrementos en los precios de los carburantes, los cuales entrarán en vigor a partir del lunes. Según los ajustes confirmados, la gasolina súper experimentará un aumento de 6.59 lempiras por galón, elevando su precio a 134.07 lempiras, mientras que la gasolina regular subirá 6.02 lempiras, alcanzando los 118.09 lempiras por galón.
Estos aumentos, advierten los transportistas, tienen un efecto directo e inmediato en sus costos de operación, lo que profundiza aún más la crisis que enfrentan. El alza constante en los combustibles no solo impacta el transporte de carga, sino que también podría generar un efecto en cadena sobre los precios de productos y servicios a nivel nacional.
El sector ha insistido en la necesidad de establecer mecanismos de revisión periódica de tarifas que permitan ajustar el costo del flete conforme a la variación de los insumos, evitando así crisis recurrentes. Asimismo, han solicitado la apertura de un diálogo urgente con las autoridades para encontrar soluciones que eviten la paralización del servicio.
La amenaza de un paro nacional genera preocupación en distintos sectores económicos, ya que el transporte de carga es clave para el abastecimiento de productos en todo el país. Una suspensión de actividades podría afectar la distribución de alimentos, insumos industriales y otros bienes esenciales, con posibles repercusiones en la economía hondureña.
A medida que se acerca la fecha límite planteada por los transportistas, la presión aumenta sobre el Gobierno para alcanzar un acuerdo que permita desactivar el conflicto. Mientras tanto, el país se mantiene a la expectativa de una negociación que podría definir el rumbo inmediato del sector logístico y su impacto en la estabilidad económica nacional.






