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Bali se harta de los ‘mochilimosneros’

La isla tropical anuncia que dejará de prestar ayuda a los occidentales que viajen sin dinero

Pekín 
Una persona de clase media cruza el globo para ir a pedir limosna a un país pobre. No es la abnegación sino su opuesto lo que mueve a los begpackers, jóvenes occidentales que viajan por el mundo sin cartera. Su nombre surge de un juego de palabras entre to beg, pedir, y backpackers, mochileros. A los mochilimosneros —una aproximación en español— se les reconoce, más que por la dimensión de sus bultos, por carteles escritos a mano con los que buscan aprovecharse de la generosidad del país que les hospeda: “Estoy viajando sin dinero, por favor apoya mi viaje”. En Bali, meca del turismo asiático, ya han tenido suficiente.
Varios mochileros piden en la calle para financiar su viaje.
Varios mochileros piden en la calle para financiar su viaje. FACEBOOK ‘BEGPACKERS IN ASIA’

El gobierno local ha anunciado en un comunicado oficial que dejará de prestar asistencia a todos aquellos visitantes sin medios financieros para continuar su estancia. “A los turistas extranjeros que se queden sin dinero o que pretendan hacerse pasar por mendigos los llevaremos a sus respectivas embajadas”, advirtió Setyo Budiwardoyo, trabajador de la Oficina de Inmigración de Ngurah Rai, población al sur de la isla. A pesar de ello, los infractores no enfrentarán cargos legales y solo serán deportados si están involucrados en actividades criminales.

En declaraciones al medio indonesio Detkik, el portavoz apuntaba que se han “visto muchos casos de turistas problemáticos, la mayoría últimamente australianos, británicos o rusos”. Hasta ahora las autoridades cubrían las necesidades básicas de todos aquellos viajeros que se encontraban en un aprieto, proporcionándoles comida y alojamiento, pero ante el abuso han optado por abandonar esta política.