El último índice de percepción de la corrupción que difundió Transparencia Internacional, plantea tres fenómenos que sacuden y erosionan su institucionalidad y democracia: la corrupción, el conflicto y la seguridad, que, en el caso de Honduras, es una de las causas para que la nación centroamericana no salga del túnel de los países altamente corruptos.
De acuerdo a Transparencia Internacional, estos fenómenos se encuentran estrechamente ligados, ya que el uso indebido de fondos impacta seriamente en las instituciones que garantizan la seguridad, la vida de las personas y las demandas ciudadanas de un mejor estado de bienestar. Afectan también a la democracia y la institucionalidad del Estado de Derecho.
La corrupción, agrega, socava la democracia y la capacidad de los gobiernos para proteger a las personas. En el caso de Honduras, el país en los últimos seis años (2017-2023) se ubica en la franja de 10 países que han registrado un descenso significativo en las puntuaciones del Índice de Percepción de la Corrupción (IPC), según Transparencia Internacional.





