El gobierno de Nicaragua, encabezado por Daniel Ortega y Rosario Murillo, expulsó a los magistrados hondureños Gloria Guadalupe Oquelí Solórzano y Óscar Fernando Chinchilla Banegas de la Corte Centroamericana de Justicia, luego de declararlos “persona non grata”.
La medida ocurre casi un mes después de que Honduras oficializara su retiro de la CCJ, argumentando un proceso de reorganización institucional y reducción del gasto público. De acuerdo con la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional, la salida del organismo permitirá ahorrar más de 700 mil dólares anuales para destinarlos a otras necesidades del país.
Según reportes divulgados por el diario Tiempo, ambos funcionarios fueron acompañados hasta el puesto fronterizo de El Guasaule, en Chinandega, frontera entre Honduras y Nicaragua, tras la decisión adoptada por el régimen nicaragüense.
Fuentes diplomáticas señalaron que Managua justificó la expulsión asegurando que los magistrados hondureños perdieron los privilegios e inmunidades correspondientes a sus cargos una vez que Honduras abandonó oficialmente el organismo regional.
Cabe recordar que Gloria Guadalupe Oquelí Solórzano asumió la presidencia de la CCJ el pasado 30 de abril de 2026, según información oficial del Sistema de la Integración Centroamericana.
Hasta el momento, ni las autoridades hondureñas ni el gobierno nicaragüense han emitido nuevos pronunciamientos oficiales sobre el incidente, que marca un nuevo episodio de tensión política y diplomática entre ambas naciones en el ámbito regional.






