El acuerdo entre ambos países no se materializa a trece días de que venza la tregua arancelaria acordada en diciembre

Los negociadores de China y Estados Unidos se reunieron en Pekín durante toda esta semana con el plato fuerte reservado para el jueves y viernes. A las conversaciones de los equipos de trabajo se incorporaron estos dos últimos días el vice primer ministro y mano derecha del presidente en materia económica, Liu He, por la parte china; y el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, junto al representante de Comercio, Robert Lighthizer, por la estadounidense.
Pese al buen tono entre ambas delegaciones, los equipos negociadores no han logrado el consenso suficiente como para presentar un marco de acuerdo a sus líderes. Ninguna de las partes hizo declaraciones públicas una vez terminadas las conversaciones, con lo que los avances son inciertos. Sin embargo, cuando este viernes los altos cargos de la Administración de Trump fueron recibidos por el presidente chino, Xi Jinping, Lighthizer aseguró que los dos países tienen que avanzar “en temas que son muy, muy importantes y muy difíciles”. Xi, según la agencia oficial Xinhua, afirmó que se han hecho «grandes progresos» y que su país “está dispuesto a resolver las disputas económicas con Estados Unidos a través de la cooperación” e instó a las partes a “seguir trabajando duro” para lograr el pacto. Xinhua informó de que ambas partes «alcanzaron un consenso de principios sobre algunas cuestiones clave», sin detallar cuáles.
Las negociaciones entre China y Estados Unidos por su conflicto comercial se alargan ya prácticamente un año, en el que la Administración de Trump ha apostado por la línea dura ante lo que considera prácticas desleales por parte de Pekín. En varias tandas, Washington ha impuesto aranceles a productos chinos por valor de unos 255.000 millones de dólares. China ha contraatacado con la misma moneda y grava, desde hace varios meses, bienes procedentes de EE UU cuyo intercambio supera los 110.000 millones de dólares. Es decir, en pocos meses más de la mitad del valor total del comercio entre ambos países se ha visto sujeto a un incremento de aranceles.





