TEGUCIGALPA.- La mención del diputado Reynaldo Ekónomo en el juicio contra Tony Hernández podría haber resultado inesperada para muchos hondureños, pues si en algo ha sido experto el congresista del departamento de Cortés ha sido de aparentar un bajo perfil, cuando la realidad pinta otra imagen totalmente diferente.
Antes de ser diputado en el Congreso Nacional, Ekónomo fue director del hospital regional del IHSS en San Pedro Sula. Ahí, según testimonios de acusados en el caso del megadesfalco del Instituto Hondureño de Seguridad Social, este otorgó contratos de diversos tipos a cambio de jugosos sobornos.
Óscar Guerra Ocampo, uno de estos testigos acusados, asegura que el actual diputado nacionalista Reinaldo Ekónomo, le prometió protección a cambio de que no testificara de cómo se fragmentaron contratos de infraestructura y se trasladaba el dinero que era obligatoriamente aportado por los prestadores de servicios, ya que «tenía poder» para que no ocurriera nada.

«En el transcurso de esa tarde seguimos haciendo y presupuestando el valor de la obra, en eso el señor Ekónomo se acercó y frotándose las manos me dijo ingeniero aquí nos vamos a defender. Al final del día siguiente, en la tarde, presenté una oferta por la reparación por un valor de siete millones 500 mil lempiras la cual fue recibida»
Luego, Ekónomo y el ex subsecretario de Salud Javier Pastor llegaron a pedirle sus respectivas tajadas de entre 230 y 250 mil lempiras a cada uno porque le ayudaron a conseguir el favor. «Javier me manifestó: Mirá que yo te apoyé en ese proyecto para que te lo dieran. Ekónomo me dijo: Mire ingeniero yo fui el autor intelectual para que se realizara esta obra y tiene que recompensarme económicamente«.
Amigo de los narcos
Según la imagen que pintó el Cachiro en su testimonio, el diputado nacionalista es uno de los más cercanos al presidente Juan Orlando Hernández. Una especie de intermediario entre él y los Hernández.
De acuerdo al Cachiro, Ekónomo le preguntó -encomendado por Juan Orlando Hernández- si acaso existía un plan para asesinar al presidente. Rivera Maradiaga lo negó. Los que estaban atrás del plan para asesinar a Juan Orlando eran los del cartel Valle Valle, tras que Hernández dejara de contestarles las llamadas y hacerle favores.





