TEGUCIGALPA.- Luego de registrarse el asesinato de tres dirigentes del Partido Nacional, principales figuras de esta bancada se han volcado a sus redes sociales y medios de comunicación para hablar de una posible conspiración en su contra. Todo, por supuesto, en el mundo de la especulación.
«No es casualidad, no es coincidencia, es un plan debidamente planificado», publicó, por ejemplo, Ricardo Alvarez, designado presidencial y a su vez precandidato presidencial para las próximas internas.
«En lo particular haré lo que tenga que hacer para dar con el paradero de estos criminales que mataron hoy (martes) a una persona inocente, que deja en luto al Partido Nacional», comentó a un periódico de la capital el diputado David Chávez.
La primera muerte relacionada con líderes del partido de la estrella solitaria se registró el pasado 30 de enero en la colonia Villa Unión de la capital. Obdulio Licona fue acribillado a disparos frente a su vivienda.
Cinco días después, la mañana de este martes fue asesinado Dagoberto Villalta frente a sus casa en la colonia Obrera.
Horas más tarde, se registró el tercer crimen contra un reconocido líder del Partido Nacional: Marcial Martínez fue ultimado en la colonia Villa Nueva de la capital.





