Con la renuncia de Jorge Cálix a seguir presidiendo una de las directivas y la ratificación de Luis Redondo, al frente del otro bando, en una nueva elección en la que ya participarían los diputados disidentes en la bancada original del Partido Libertad y Refundación (Libre), confirmaron allegados al conflicto, en el transcurso del día de ayer.
Anoche, las partes afinaban el acuerdo con la única condición que se repita la elección a favor de Redondo, ahora que ya cuenta con el quorum (65) con el regreso de los 17 diputados que apoyaban a Cálix, más 10 del Partido Salvador de Honduras (PSH), uno de la Democracia Cristiana y siete liberales, que se distanciaron de los otros 15 compañeros desde el inicio de la crisis.
Por su parte, el diputado por Cortés, Edgardo Castro, el primero que se reveló contra Redondo, aseguró que el acuerdo pasa porque, “como primer punto, es que nos reivindiquen los nombres a nosotros porque nos dijeron parte del crimen organizado, nos dijeron narcotraficantes, nos expulsaron porque nos dijeron traidores, eso es lo primero que tienen que reivindicar Manuel Zelaya Rosales y Xiomara Castro”.
El congresista sostiene que la directiva de Redondo es ilegal porque fue electa sin reunir los 65 votos necesarios, contrario a la de Cálix que fue apoyada desde un principio por másde 79 diputados propietarios.
“Nosotros estamos en la capital de la República, no nos hemos movido del Congreso de la República porque de eso depende de las negociaciones que siga haciendo Jorge Cálix, estos tres últimos días han sido solo reuniones con ‘Mel’ Zelaya”, subrayó.





