La falta de fuentes de empleo provoca en los hondureños reacciones distintas, por una parte, miles optan por huir del país, en caravana, para hacer realidad su “sueño americano”, sin embargo, otros se resignan a la miseria y hasta salen en familia a buscar ropa o comida en los contenedores de la basura. Esa es la triste realidad que se observa en la octava avenida de Comayagüela.
Mientras para unos la acumulación de desechos en los depósitos es un problema que contribuye a la propagación de plagas y enfermedades, para otros representa una oportunidad de encontrar alguna prenda de vestir, material reciclable o restos de comida que les permitan “el milagro” de sobrevivir.
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