En los últimos días se han ejecutado varios ataques a nivel nacional contra transportistas por parte de extorsionadores.

Esta solo es la muestra de dientes y músculos es una constante utilizada por grupos criminales intercambiando disparos en zonas densamente pobladas de Tegucigalpa, pone en evidencia al Gobierno de la República que ha perdido el control de la seguridad frente a maras y pandillas, según especialistas.
«Eso debe ponerle mucha atención al Gobierno porque si esto continúa así, ya prácticamente es un caos; pero si no frenan esto, se les va a ir más de las manos«, manifestó el criminólogo, Gonzalo Sánchez.
Por su parte, el defensor de derechos humanos, Hugo Maldonado, dijo que no se ve la continuidad del esfuerzo estatal, sino un alza en cobros y muertes por extorsión. Además, ataques al transporte, ciudadanos y comercios.
«En Honduras tenemos dos grupos, confrontados y polarizados, que atrás de estas organizaciones hay otras estructuras de alto, mediano y cualquier otra naturaleza», manifestó Maldonado.
Los indicadores de seguridad pública muestran no solo el fracaso en la lucha contra la extorsión; también falta de voluntad política para impulsar acciones de Estado.





