Honduras mantiene un promedio de 10 homicidios por día, por lo que, al final del 2022, podría cerrar con la muerte violenta de entre 3,450 y 3,500 personas.
En lo que va del 2022 se han reportado unas 50 muertes múltiples, es decir, un promedio de cuatro mensuales. Hasta ahora, el mes de Julio se constituye en el más sangriento con 7 matanzas y 28 muertos.
Solo en lo que va de este mes de diciembre ya se registran 6 matanzas que han dejado como saldo una veintena de muertes violentas.
Al menos 14 de los 18 departamentos del país han sido escenario de muertes múltiples. En esta radiografía de la inseguridad unas 14 matanzas se reportaron en Cortés, el resto en Yoro, Francisco Morazán, Colón, Santa Barbara, Atlántida, Olancho, Lempira, Comayagua, El Paraíso, La Paz, Valle, Ocotepeque y Gracias a Dios.
En el caso particular del departamento de Cortés, alrededor de 50 personas perdieron la vida en las 14 matanzas que se registraron.
Otro de los hallazgos, es que más de 30 municipios de 14 departamentos del país fueron escenario, en el 2022, de matanzas de 3 y hasta 7 víctimas. En San Pedro Sula, Cortés se registraron 4 matanzas, 3 en Choloma, dos en Puerto Cortés; en el Municipio del Distrito Central se reportaron cuatro muertes múltiples.
Cuatro municipios del departamento de Yoro fueron escenario de igual número de matanzas que dejaron como saldo, al menos, 16 muertos; de igual manera, en 4 municipios de Santa Barbara se registraron igual número de matanzas que dejaron otros 16 muertos.
Es de señalar que el sicariato es la modalidad más común en las matanzas, ya que las víctimas son ejecutadas sin mediar palabra, por lo que no se descarta que haya casos donde el objetivo sea una persona y al final terminan matando también a inocentes.
La violencia homicida está relacionada directamente con la concreción de las amenazas de muerte producidas principalmente en el marco de la violencia criminal de grupos armados al margen de la ley.
En algunos casos los delincuentes se cubren el rostro con pasamontañas, usan chalecos antibalas, andan fuertemente armados e incluso hay quienes usan vestimenta policial.
El nivel de impunidad en este tipo de acciones violentas contra la vida sobrepasa el 95% ya que los responsables de las matanzas pocas veces son reconocidos y capturados por las autoridades encargadas de la seguridad, de la investigación y de mantener el orden.





