Se prevé que complicaciones como neumonías, bronquitis/bronquiolitis, asma bronquial severa y enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) se puedan aumentar.
Se detalló que los grupos de mayor riesgo son los menores de 5 años, mujeres embarazadas, personas de la tercera edad, y quienes poseen alguna afectación pulmonar y similares.
“Se recomienda el uso de mascarilla, evitar ejercicio excesivo, especialmente durante el día, para evitar golpes de calor; evitar el uso de dispositivos que emitan humo y calor dentro de las viviendas”.


Además, se aconseja “vigilar la presencia de síntomas respiratorios en el entorno familiar y buscar atención médica, si es necesario, mantener cerradas ventanas y puertas de las viviendas para limitar la entrada de aire contaminado, hidratación continua con agua pura para todas las personas”.
Los establecimientos de salud deben prepararse para atender un posible aumento de casos de asma, neumonía, influenza y otros virus respiratorios, especialmente el Instituto Nacional Cardiopulmonar, el Hospital General San Felipe, el Hospital Escuela, CLÍPERES y toda la red de atención médica.
“En pocas semanas Honduras verá un incremento de las enfermedades cardiovasculares como descontrol en la presión arterial, infartos y eventos cerebro-vasculares, eso es un futuro cercano, la población debe tomar las medidas de precaución”, lamentó.





