Tegucigalpa, Honduras – El proyecto del Presupuesto General de la República para el año 2025 prevé un aumento significativo en la partida 449, correspondiente a los Servicios Financieros de la Administración Central (SFAC), elevándose en 3,158.9 millones de lempiras en relación con el año anterior. Esta partida, comúnmente conocida como la «partida confidencial» del Poder Ejecutivo, alcanzará un total de 12,171.1 millones de lempiras para el próximo año, una cifra que ha generado controversia y preocupación entre distintos sectores de la sociedad.
Este incremento se da en un contexto de año electoral, una circunstancia que en Honduras suele estar acompañada de un aumento en el gasto público, muchas veces vinculado al clientelismo político. A través de esta partida, el Gobierno destina recursos a proyectos de inversión pública y ajustes salariales que se financian con fondos confidenciales, lo que ha despertado críticas por la falta de transparencia.
Desde el inicio de la administración de la presidenta Xiomara Castro en 2022, la partida confidencial ha experimentado fluctuaciones. En el primer año de su mandato, se aprobó un presupuesto inicial de 5,034.7 millones de lempiras para esta partida, que posteriormente se amplió a 24,930.6 millones. No obstante, solo 1,652.7 millones fueron ejecutados, lo que representó un bajo 6.6% del total aprobado. Para 2023, la partida había sido asignada 15,885.5 millones, pero luego fue reducida a 557.8 millones, con una ejecución del 95.6% al cierre del año.
En el actual presupuesto de 2024, la partida había sido asignada con 9,012.2 millones de lempiras, pero una reducción de 638.3 millones la dejó en 8,373.9 millones. Según un informe de abril de este año, la ejecución de estos fondos apenas alcanzaba el 1.2%, lo que genera dudas sobre el uso real de los recursos. A pesar de las promesas del gobierno actual de eliminar esta partida, continúa vigente y sin la debida rendición de cuentas.
Funcionarios del gobierno han negado que esta partida sea exclusiva para el Poder Ejecutivo, y han defendido su necesidad para cubrir emergencias, especialmente ante fenómenos naturales. Sin embargo, el Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh) ha criticado la falta de informes sobre la liquidación de los recursos asignados a la partida 449, señalando que no se proporciona información suficiente sobre su ejecución y uso.
Expertos como Liliana Castillo, expresidenta del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), han expresado su preocupación por el incremento en la partida confidencial. Castillo considera que no debería aumentar, sino disminuir, y que los ajustes salariales que se cubren con esta partida deberían estar incluidos en los presupuestos de las secretarías correspondientes, como las de Salud y Educación, para garantizar una mayor transparencia en el uso de los recursos públicos.
Con el presupuesto del 2025 ya en marcha, y ante un año electoral, queda por ver cómo se manejarán los recursos de la partida confidencial, especialmente bajo el escrutinio de la opinión pública y las organizaciones de la sociedad civil, que exigen mayor transparencia en el uso de los fondos públicos.





