La complicidad de algunos transportistas impulsa la extorsión 4 de noviembre de 2024 – 4:15 AM
La falta de orden y supervisión en el sector del transporte público en Honduras ha creado el ambiente ideal para que las redes de extorsión se consoliden y operen de manera cada vez más sofisticada, según investigaciones de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco). A diario, empleados del transporte son sometidos a controles debido a su presunta participación en actividades delictivas. La práctica de tatuarse, que antes delataba a los miembros de maras, ha sido abandonada por muchos de ellos para evitar ser detectados.
Operativos sin tregua pero con desafíos persistentes
Mientras la Policía Nacional, en colaboración con Dipampco, refuerza sus esfuerzos para desmantelar estas redes, los grupos criminales han encontrado maneras de sortear los controles policiales. Según las autoridades, en lo que va de 2024, más de 1,870 presuntos miembros de bandas criminales han sido detenidos en operativos conjuntos con el Ministerio Público, muchos de ellos implicados en extorsión, tráfico de drogas y homicidios.
Sin embargo, el esfuerzo de las autoridades enfrenta obstáculos. Las medidas regulatorias para combatir la extorsión, sugeridas en el Plan Integral para el Tratamiento de la Extorsión y Delitos Conexos, aún no se han implementado del todo, y esta situación sigue fortaleciendo a las redes de extorsionadores.
El sistema financiero y la extorsión: nuevos frentes para Dipampco
La intensificación de las investigaciones ha llevado a incautar más de cien millones de lempiras en lo que va del año, recursos destinados a las organizaciones criminales que se encuentran en constante búsqueda de formas para blanquear sus ganancias en el sistema financiero del país. Este fenómeno, que ha derivado en el crecimiento de la extorsión, se ve facilitado por las deficiencias en los sistemas de control y supervisión del sector financiero.
Las comunicaciones como herramienta del crimen
Un informe de la unidad de análisis estratégico de Dipampco revela que el 97% de las extorsiones se efectúan a través de llamadas telefónicas. La falta de una regulación efectiva en la venta de tarjetas SIM sin registro ha obstaculizado significativamente el trabajo policial, ya que permite a los delincuentes operar sin dejar rastros.
Dipampco ha propuesto una normativa que vincule cada tarjeta SIM con el Documento Nacional de Identificación (DNI) del usuario para rastrear a los responsables, pero esta recomendación aún no ha sido implementada.
El transporte público: una puerta abierta para la criminalidad
Dipampco también ha identificado que el desorden en el sector transporte contribuye al auge de la extorsión, y ha sugerido la depuración de este sector, donde conductores, cobradores y despachadores podrían estar relacionados con organizaciones criminales. Sin embargo, la falta de una regulación concreta en este ámbito sigue siendo un gran desafío. Las autoridades han solicitado, desde el Plan Integral antiextorsión, la certificación y supervisión de los empleados de transporte público para evitar que personas con antecedentes penales formen parte de esta estructura, pero dicha medida sigue pendiente.





