“El gobierno prioriza el despilfarro mientras la salud del pueblo agoniza”
En una entrevista reciente, el economista y experto tributario Walter Romero expresó su indignación por las decisiones presupuestarias del gobierno desde el inicio de su mandato en 2022, calificándolas de una muestra evidente de desinterés por las necesidades más apremiantes de la población hondureña. Romero destacó que, mientras la partida confidencial ha recibido incrementos porcentuales de hasta un 21%, alcanzando cerca de 17,000 millones de lempiras, el presupuesto destinado al sector salud apenas registró un aumento de alrededor del 1% en relación al año anterior.
“El gobierno no ha establecido prioridades claras. La salud debería ser el pilar de cualquier administración que busque mejorar la calidad de vida del pueblo, pero en lugar de fortalecer los hospitales y garantizar el acceso a medicinas, los recursos están siendo desviados a partidas que no tienen justificación pública”, señaló Romero.
Crisis de salud y falta de transparencia
La crítica de Romero se enmarca en un contexto de indignación generalizada por la escasez de insumos básicos en hospitales como el Hospital Escuela, donde recientemente se reportó la falta de algodón, afectando la atención de los pacientes más vulnerables. Según el economista, este tipo de situaciones son el reflejo de un gobierno que prioriza el gasto discrecional sobre las verdaderas necesidades del pueblo hondureño.
“El aumento desproporcionado en partidas confidenciales contrasta de forma alarmante con la negligencia hacia el sistema de salud. Estamos viendo cómo la población paga las consecuencias de decisiones irresponsables, mientras se destinan recursos significativos a rubros cuyo uso no está siendo transparente”, añadió Romero.
Un llamado a la responsabilidad
Walter Romero instó al gobierno a reorientar su enfoque y a realizar una gestión presupuestaria más equitativa y alineada con las necesidades de la población. “Es inaceptable que se utilicen recursos de manera opaca mientras los hospitales carecen de insumos básicos. Esto no es solo un problema técnico o económico, es una falta de sensibilidad hacia la gente que más lo necesita”, afirmó.
El experto también sugirió que la falta de transparencia en el uso de la partida confidencial genera sospechas y merma la confianza pública en la gestión gubernamental. “El pueblo hondureño merece saber en qué se están gastando esos 17,000 millones. Si ese dinero se hubiese invertido en fortalecer el sistema de salud, hoy no estaríamos viendo hospitales sin algodón o pacientes sin medicinas esenciales”, concluyó.
La salud como prioridad nacional
Romero enfatizó que Honduras necesita un cambio urgente en la manera en que se manejan los recursos del Estado. Para él, la salud debe ser prioritaria en las políticas públicas, no solo como un derecho fundamental, sino también como una estrategia clave para el desarrollo económico y social del país. “Si no ponemos la salud en el centro de las prioridades nacionales, estaremos perpetuando la pobreza y el sufrimiento de las familias hondureñas”, sentenció.





