Choluteca, Honduras.
El Grupo Santa Inés, uno de los pilares de la industria camaronera en Honduras durante más de tres décadas, ha cesado sus operaciones en el país, dejando un impacto devastador en la economía local. La empresa, que durante 32 años fue líder en el cultivo y exportación de camarón desde la región sur, confirmó la pérdida de 1,500 empleos directos tras el cierre de sus instalaciones.
Antonio Cano, gerente general de este grupo de capital español, declaró que la caída de la demanda de camarón en Taiwán fue el principal detonante del cierre. Taiwán era el mercado prioritario para el camarón fresco y con cáscara cultivado por Santa Inés, el cual era exportado a 12 clientes con los que mantenían relaciones comerciales desde hace 20 años.
El cierre afecta directamente a la planta empacadora, un laboratorio, y las dos fincas camaroneras que componían las operaciones del grupo en Choluteca. Entre estas se incluyen Camaronera El Faro (902.2 hectáreas), Finca Camaronera Apintal (122.4 hectáreas), y empresas relacionadas como Finca Camaronera Inversa y Los Búfalos. Cano detalló que los activos del grupo han comenzado a ser vendidos para cubrir compromisos financieros con trabajadores, proveedores e instituciones bancarias.
Ruptura con Taiwán: un golpe al sector camaronero
La decisión del gobierno hondureño de romper relaciones diplomáticas con Taiwán en marzo de 2023 agravó la situación del sector acuícola. Según Javier Amador, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras (Andah), esta medida significó la eliminación del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre ambos países.
Las cifras son contundentes: en 2022, Honduras exportó más de 29 millones de libras de camarón al mercado taiwanés. Sin embargo, en 2023 esa cifra cayó a 24.3 millones de libras y en 2024 se desplomó a apenas 9.3 millones de libras, según datos de la Andah.
El declive del Grupo Santa Inés
Hasta 2022, Santa Inés lideraba la industria camaronera hondureña, alcanzando el segundo lugar en exportaciones al enviar 9.1 millones de libras, equivalente al 11.93% del total. Sin embargo, en 2023 cayó al quinto puesto con 7.5 millones de libras y en 2024 apenas logró exportar 284,114 libras, representando solo el 0.41% del volumen total exportado.
“Estamos cerrados y quebrados, lo primero por el cierre del mercado de Taiwán”, afirmó Cano. La última exportación de la empresa se realizó en abril de 2024 y consistió en apenas 9,310 libras.
Un futuro incierto para la industria
La crisis de Santa Inés evidencia la vulnerabilidad de la industria camaronera hondureña, que ahora busca diversificar mercados. Países como China y Corea del Sur han sido mencionados como posibles destinos para las exportaciones, pero el panorama sigue siendo incierto.
Mientras tanto, los trabajadores afectados y las comunidades de Choluteca enfrentan el reto de adaptarse a una economía golpeada por el cierre de una de sus principales fuentes de empleo y desarrollo.





