En el 2021 el Producto Interno Bruto (PIB) del país se registro 12.5% para 2022 se registro una disminución notable del Producto interno Bruto (PIB) de 4.0%
Desde 2022, Honduras ha experimentado una trayectoria económica caracterizada por una desaceleración gradual en su crecimiento económico.Esta desaceleración se atribuye principalmente a la disipación del efecto estadístico de una baja base de comparación y a la reducción del impulso inicial tras la recuperación post-pandemia.
En 2023, la economía hondureña continuó su tendencia de desaceleración, registrando un crecimiento del PIB del 3.6%. Este descenso refleja desafíos persistentes en el entorno económico global y local, incluyendo fluctuaciones en los precios de las materias primas y una demanda externa moderada.
Para 2024 y 2025 indican una continuación de esta desaceleración moderada. El Banco Central de Honduras, en su Programa Monetario 2024-2025, estima un crecimiento del PIB en un rango de 3.5% a 4.5% para ambos años. Este pronóstico se basa en expectativas de un mayor dinamismo en el consumo privado, respaldado por incrementos en las remesas familiares y una recuperación gradual de la demanda externa de bienes y servicios.
Organismos internacionales comparten perspectivas similares. El Banco Mundial proyecta una desaceleración en el crecimiento del PIB, con tasas del 3.5% en 2024 y del 3.4% en 2025.
Por su parte, el Fondo Monetario Internacional anticipa una variación del PIB del 3.5% para 2025, situando a Honduras en la quinta posición en términos de crecimiento económico en Centroamérica.
Es importante destacar que este ritmo podría ser insuficiente para abordar desafíos estructurales como la generación de empleo y la reducción de la informalidad laboral. Factores como la migración y la pérdida de empleos en sectores clave, como la construcción, podrían influir negativamente en el desempeño económico futuro.
En resumen, Honduras ha mostrado una desaceleración en su crecimiento económico desde 2022, con proyecciones que sugieren una continuación de esta tendencia moderada hasta 2025. Será crucial para Honduras implementar políticas económicas que impulsen la inversión, fortalezcan el mercado laboral y diversifiquen la economía para asegurar un desarrollo sostenible a largo plazo.





