El 69.6 % de la población hondureña vive en situación de pobreza, y un alarmante 46.7 % lo hace en pobreza extrema.
Cofradía, Cortés – Lo que parecía una deuda común de alquiler terminó por arrebatarle el techo a una familia entera en la colonia El Calanar de Cofradía. Seis personas, entre ellas cuatro menores de edad, quedaron completamente a la intemperie después de ser desalojadas del hogar que alquilaban, presuntamente por no poder pagar 1,800 lempiras, el equivalente a aproximadamente un mes y medio de renta.
Los hechos, que se difundieron el 9 de abril a través de redes sociales, han causado indignación en la comunidad local y generado un debate sobre las condiciones de vida de miles de hondureños que sobreviven en medio de la pobreza.
Según relató la familia afectada, el propietario del inmueble tomó una medida extrema y, en lugar de acudir a las autoridades competentes para iniciar un proceso legal de desalojo, optó por remover el techo de la vivienda. Con ello, los ocupantes quedaron expuestos a las lluvias, el sol y el peligro de la noche.
Durante al menos cuatro noches, los seis miembros de la familia durmieron en el patio del mismo inmueble, entre escombros y sin protección alguna. Las imágenes que documentan su situación se viralizaron en las plataformas digitales, despertando la preocupación de los vecinos, quienes alertaron a las autoridades municipales y ofrecieron alimentos y frazadas de manera solidaria.
El caso ha dejado al descubierto no solo una situación de aparente abuso por parte del arrendador, sino también una realidad más amplia y profunda: la vulnerabilidad de las familias que viven en condiciones de pobreza extrema.
De acuerdo con cifras recientes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el 69.6 % de la población hondureña vive en situación de pobreza, y un alarmante 46.7 % lo hace en pobreza extrema.





