Tegucigalpa. – La deuda externa del sector público hondureño alcanzó los 9.918,4 millones de dólares al cierre del primer trimestre de 2025, un aumento del 8 % con respecto al mismo período del año anterior, según reveló este domingo el Banco Central de Honduras (BCH) en su más reciente informe económico. Aunque representa una disminución respecto al cierre de 2024, el saldo sigue reflejando una tendencia sostenida de endeudamiento que mantiene bajo presión las finanzas públicas del país.
De acuerdo con el reporte del BCH, el endeudamiento público externo registró un incremento interanual de 733 millones de dólares, frente a los 9.185,4 millones que se reportaban al cierre del primer trimestre del año pasado. Sin embargo, comparado con diciembre de 2024, cuando la deuda alcanzó los 10.204,3 millones de dólares, el saldo se redujo en 285,9 millones. Esta baja se explica principalmente por un pago de capital significativo por parte del Estado, que alcanzó los 384,7 millones de dólares, frente a desembolsos relativamente bajos, de apenas 70,9 millones. Esta diferencia generó una amortización neta de 313,8 millones.
El informe señala que dicha disminución fue parcialmente contrarrestada por una variación cambiaria, que incrementó el saldo en 27,9 millones de dólares.
Gobierno central concentra la mayor parte del endeudamiento
El informe detalla que el Gobierno central concentra el 90,9 % de la deuda pública externa, lo que equivale a 9.021 millones de dólares. Le sigue el Banco Central de Honduras con un 7,6 % (755,3 millones), las empresas públicas no financieras con un 1,3 % (126,6 millones), y las instituciones financieras públicas con apenas un 0,2 % (15,5 millones).
Este dato refleja el peso que tiene el Ejecutivo en la política de endeudamiento del país, en un contexto de persistente déficit fiscal y necesidades crecientes de inversión pública.
Composición de la deuda: multilaterales, bonos y monedas
En cuanto al tipo de acreedor, el 68,8 % de la deuda corresponde a préstamos otorgados por organismos multilaterales, como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o el Banco Mundial, lo que representa unos 6.816,2 millones de dólares. El 20,8 %, equivalente a 2.066,2 millones, proviene de acreedores comerciales, mientras que el 10,4 % (1.036 millones) corresponde a compromisos con instituciones bilaterales.
Respecto al instrumento financiero, el 79,8 % del endeudamiento ha sido contratado a través de préstamos, mientras que el restante 20,2 % se encuentra representado en bonos soberanos emitidos en el mercado internacional, por un monto total de 2.000 millones de dólares. Estos bonos fueron emitidos con plazos de diez años, lo que implica un pago único de capital al vencimiento.
Bonos soberanos: presiones a futuro
El historial reciente de colocación de bonos soberanos por parte del Estado hondureño incluye emisiones por 700 millones de dólares en enero de 2017, 600 millones en junio de 2020, y una última por 700 millones en noviembre de 2024. Dichos títulos tienen vencimientos en 2027, 2030 y 2034, respectivamente. Al tratarse de bonos con amortización única, el país enfrentará presiones considerables de pago en esos años, lo que plantea desafíos para la sostenibilidad fiscal a mediano y largo plazo.
Composición monetaria y servicio de la deuda
En lo que respecta a la moneda en la que está denominada la deuda externa, el 84,8 % corresponde a dólares estadounidenses (8.406,1 millones), mientras que el 10,7 % está en Derechos Especiales de Giro (1.074,1 millones), una canasta de monedas usada por el Fondo Monetario Internacional. El resto se distribuye entre otras monedas (2,6 % o 254,6 millones) y euros (1,9 % o 183,6 millones).
Durante el primer trimestre de 2025, el servicio total de la deuda externa pública ascendió a 444,5 millones de dólares. De este total, 384,7 millones fueron destinados al pago de capital y 59,8 millones al pago de intereses y comisiones. Esta cifra pone de manifiesto el impacto que los compromisos financieros tienen sobre el presupuesto nacional.
Desafíos de sostenibilidad
El ritmo de crecimiento del endeudamiento externo y la carga del servicio de la deuda plantean preocupaciones sobre la sostenibilidad fiscal del país, especialmente si no se acompaña de una estrategia clara de consolidación fiscal y eficiencia en la inversión pública. Analistas han advertido que, aunque el país aún se encuentra dentro de márgenes manejables en relación con su Producto Interno Bruto (PIB), el peso creciente del servicio de deuda puede limitar el espacio fiscal para gasto social e inversión en desarrollo.
En este contexto, organismos internacionales han sugerido que Honduras debe mantener una política fiscal prudente, priorizar proyectos productivos y mejorar la eficiencia del gasto público para evitar que el endeudamiento comprometa su estabilidad macroeconómica en el futuro.





