Tegucigalpa, 5 de junio de 2025 — El Sindicato de Trabajadores del Hospital Escuela decidió suspender temporalmente las asambleas informativas tras recibir un compromiso de la Secretaría de Salud (Sesal) para saldar los pagos pendientes correspondientes al reajuste y revalorización de quinquenios. Este ajuste, que representa un monto aproximado de 1,400 lempiras por empleado, había generado una creciente inconformidad entre los trabajadores del centro hospitalario.
Mauricio Corrales, presidente del sindicato, confirmó que se ha mantenido una comunicación constante con funcionarios de la Sesal, quienes atribuyeron la demora en los pagos a “inconsistencias administrativas”. No obstante, aseguraron que el desembolso se realizaría este mismo jueves. Ante esta promesa, el sindicato ha decidido otorgar un compás de espera de 24 horas antes de retomar las medidas de presión.
“Damos este voto de confianza, pero si el pago no se concreta este jueves, retomaremos las acciones”, advirtió Corrales durante una rueda de prensa. Explicó que la decisión de suspender momentáneamente las asambleas responde a un gesto de buena voluntad y en reconocimiento del diálogo abierto con las autoridades de salud.
Las asambleas informativas venían realizándose con regularidad durante la semana como forma de protesta ante la falta de cumplimiento por parte de la Secretaría. Estas medidas podrían reanudarse de inmediato si no se concreta el pago prometido, según señalaron los dirigentes sindicales.
En ese sentido, Corrales enfatizó que, en caso de tener que reactivar las protestas, se hará sin descuidar las áreas críticas del Hospital Escuela. “No vamos a abandonar a los pacientes ni a las unidades más sensibles. Nuestra lucha es justa, pero también es responsable”, afirmó el líder sindical.
Los representantes de los trabajadores exigieron a la Sesal respeto a los derechos laborales ya adquiridos y urgieron mayor agilidad en los procesos administrativos para evitar que situaciones como esta se repitan. “Retrasos como estos no solo afectan el bolsillo de los empleados, también su moral y estabilidad emocional, y por ende, la calidad de atención que se ofrece a la población”, concluyó Corrales.
Hasta el momento, se mantiene la expectativa sobre si la Sesal cumplirá con lo prometido antes de que venza el plazo otorgado por el sindicato. De no ser así, el conflicto podría escalar nuevamente, afectando la ya frágil estabilidad del sistema de salud pública.





