TEGUCIGALPA, Honduras — Una nueva tormenta política sacude al oficialismo en el Congreso Nacional. La diputada Isis Cuéllar, del partido Libertad y Refundación (Libre), se encuentra en el centro de un escándalo por el presunto uso indebido de fondos públicos mediante la emisión de cheques y ayudas sociales sin respaldo legal ni justificación técnica. Las denuncias apuntan a que dichos fondos habrían sido destinados a familiares y personas cercanas a la parlamentaria, en lo que se interpreta como un intento de alimentar su base política a costa del erario.

Los señalamientos fueron realizados por la diputada suplente de Cuéllar, Karen Romero, quien reveló públicamente que parte de los recursos asignados por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) habrían sido entregados a parientes cercanos de la legisladora. Entre los beneficiarios figurarían la cuñada de la diputada y la madre de su asistente, ambas mujeres jubiladas, sin negocios registrados y propietarias de viviendas, lo que las excluye, según Romero, del perfil para recibir ayuda estatal.
“Estamos hablando de personas que no están en condición de vulnerabilidad, pero que figuran como receptoras de cheques. Se trata de un patrón de favoritismo que se repite”, expresó Romero, quien pidió una investigación formal a los entes correspondientes.
Entregas de cheques y documentos sin respaldo
La polémica gira en torno al uso discrecional de fondos gestionados a través de Sedesol, una institución que debería canalizar ayudas exclusivamente hacia sectores en situación de pobreza o riesgo social. Sin embargo, en este caso, los cheques habrían sido emitidos sin estudios socioeconómicos previos, sin dictámenes técnicos ni justificación documental, según fuentes internas de la Secretaría de Transparencia.
Romero aseguró que tuvo acceso a listas de beneficiarios y documentos que muestran irregularidades evidentes: “Hay cheques extendidos a nombre de personas que ni siquiera viven en las comunidades donde supuestamente se entregó el apoyo. Algunos no sabían que estaban siendo utilizados como beneficiarios”, añadió la diputada suplente.
Los fondos, en vez de beneficiar a quienes verdaderamente los necesitan, habrían servido como moneda de cambio político. “Se ha utilizado el dinero público para fortalecer estructuras partidarias, entregando ayudas a cambio de respaldo político, en zonas clave para Libre”, afirmó un técnico de Sedesol bajo condición de anonimato.
Transparencia anunciará informe oficial
Ante el escándalo, la Secretaría de Transparencia ha anunciado que presentará este viernes por la mañana un informe detallado en cadena nacional, donde expondrá los hallazgos preliminares sobre el presunto desvío de recursos.
Según adelantaron autoridades de esa entidad, el informe incluirá evidencias de que “varios programas sociales fueron ejecutados con fines políticos, sin cumplir con los requisitos legales ni administrativos exigidos por la ley”.
Una fuente cercana a la investigación reveló que se han identificado decenas de cheques emitidos a personas sin historial de solicitudes formales, muchas de las cuales tienen nexos directos con miembros de estructuras locales del partido Libre.
Congreso y oposición exigen respuestas
La denuncia ha desatado una ola de reacciones en el Congreso Nacional. Diputados de la oposición han exigido la comparecencia inmediata de la titular de Sedesol, así como de la propia diputada Isis Cuéllar, para que rindan cuentas ante el pleno.
“Esto no puede quedar impune. Estamos ante un patrón de clientelismo político disfrazado de ayuda social. Es indignante”, declaró el diputado nacionalista Antonio Rivera Callejas. Por su parte, congresistas liberales han solicitado que se conforme una comisión multipartidaria que investigue el destino de los fondos asignados a los diputados por medio de convenios con Sedesol.
Libre guarda silencio
Hasta el cierre de esta edición, ni la diputada Isis Cuéllar ni la bancada del partido Libre han emitido una postura oficial sobre las acusaciones. El silencio ha sido interpretado por analistas políticos como una estrategia para “bajar el perfil” del escándalo mientras se evalúan los posibles impactos internos.
No obstante, el caso podría convertirse en un golpe significativo para el partido de gobierno, especialmente en momentos en que la presidenta Xiomara Castro intenta mejorar la imagen institucional de su gestión ante los organismos internacionales.
¿Habrá consecuencias?
“No es solo un escándalo más, es una bofetada a los hondureños que pasan hambre mientras otros se reparten cheques entre sus familiares”, concluyó Karen Romero. Su testimonio podría ser clave para una eventual investigación formal del Ministerio Público.





