Tegucigalpa, Honduras – La reciente decisión del gobierno de Estados Unidos de cancelar el Estatus de Protección Temporal (TPS) para miles de hondureños ha desencadenado una fuerte ola de críticas en el escenario político nacional. Las voces más destacadas de la oposición han arremetido contra el actual gobierno, responsabilizándolo por lo que califican como un altercado diplomático con consecuencias serias para la economía nacional.
Reacciones de la oposición
Maribel Espinoza, ex precandidata presidencial y diputada liberal, sostuvo que la medida “es consecuencia directa de las acciones de este gobierno, quienes se dedicaron a insultar y desafiar al gobierno y pueblo de EE. UU. y a coquetear con los chinos, rusos, cubanos y venezolanos” . Subrayó que mientras Honduras se distanciaba de su tradicional aliado, otros países permanecían amparados por el TPS.
Iroshka Elvir, también diputada liberal, apuntó que la cancelación representa “un golpe gigante para nuestra economía”, atribuible al ascenso de “radicales y admiradores de dictaduras al frente del gobierno” .
Críticas de los partidos tradicionales
El jefe de bancada nacionalista, Tomás Zambrano, calificó la medida de “injusta” y aseguró que el gobierno de Libre “en lugar de defender a su gente, se alinea con gobiernos socialistas que confrontan a EE. UU.” .
Mientras tanto, el exalcalde y candidato nacionalista Juan Diego Zelaya señaló que “el intento de cancelar la extradición y tensiones diplomáticas” impulsadas por la administración de Xiomara Castro debilitaron el vínculo con Estados Unidos, abriendo la puerta para esta decisión .
Consecuencias para Honduras
Los hondureños amparados por el TPS no solo residían legalmente en EE. UU., sino que también constituían una fuente vital de remesas. La salida abrupta de este salvaguarda migratoria pone en riesgo la estabilidad económica de miles de familias que dependen directamente de esos ingresos .
Políticamente, se espera que esta situación reavive críticas contra el gobierno de Libre, bajo el argumento de que “desafiar” a Estados Unidos trae consigo un precio económico inmediato, en tiempos donde cada dólar cuenta.






