Tegucigalpa, 17 de julio de 2025 – La renuncia de Ana Paola Hall como consejera propietaria del Consejo Nacional Electoral (CNE) ha desatado una compleja trama institucional en el Congreso Nacional. Aunque Hall anunció públicamente su intención de abandonar el cargo, su dimisión aún no ha sido formalizada, lo que bloquea cualquier avance hacia su reemplazo .
1. La renuncia en pausa
El pasado 16 de julio, Hall expresó que “pone su cargo a disposición” aludiendo a presiones e irregularidades en el pleno del CNE. Sin embargo, pese al anuncio, la carta de renuncia no ha sido remitida al Congreso, por lo que Hall continúa desempeñándose como consejera propietaria.
2. La exigencia de legalidad y votos
El vicepresidente del Congreso, Hugo Noé Pino, aclaró que sin una renuncia oficial no puede iniciarse el proceso de sustitución. Además, la Ley Electoral exige al menos 86 votos (dos terceras partes del pleno) para completar el relevo de un consejero. Por tanto, el reemplazo requerirá un importante acuerdo político, y ese acuerdo no se lograra con el oficialismo en contra.
3. Temor de la oposición y posible escenario
Desde la bancada del Partido Nacional, el diputado Tomás Zambrano alertó que el oficialismo podría “engavetar” la renuncia y luego sesionar el CNE con una mayoría oficialista, dejando a Cossette López como única voz opositora. Por su parte, el liberal Marlon Lara advirtió que “no hay 86 votos ni para aceptar la renuncia, ni para nombrar a un sustituto” .
5. La CNE en vilo, votaciones en riesgo
La paralización de sesiones en el CNE —donde solo Cossette López permanece activa— mantiene en peligro el calendario electoral. La implementación del sistema TREP está estancada y la programación de las elecciones del 30 de noviembre corre riesgo, según López y la sociedad civil .
Conclusión
La situación refleja una crisis política que pone al borde de la parálisis el sistema electoral de Honduras. La renuncia voluntaria de Hall parece una estrategia bien montada para atrasar las elecciones o evitarlas. El Congreso tiene en sus manos la llave del relevo, pero la vacante en el CNE podría prolongarse, amenazando la credibilidad y el cronograma electoral de cara a noviembre.





