Un proceso estricto pero con “puertas abiertas”
Washington D.C., 22 de agosto de 2025. – La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, anunció este viernes que todas las solicitudes de visa de los aficionados extranjeros interesados en viajar al país para el Mundial de Fútbol 2026 serán sometidas a un proceso de revisión exhaustivo, en el marco de la política migratoria que impulsa la administración del presidente Donald Trump.
El anuncio se realizó en el Despacho Oval de la Casa Blanca, durante un acto oficial en el que participaron también el propio Trump y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quienes destacaron la magnitud del torneo que, junto a México y Canadá, convertirá a Norteamérica en el centro del fútbol mundial entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026.
“No habrá excepciones en el proceso. Cada solicitud será analizada de manera rigurosa, pero quienes cumplan con los requisitos serán bienvenidos para disfrutar de este evento histórico”, señaló Kristi Noem.
“Queremos que las familias del mundo vengan y vivan la pasión del fútbol en nuestro país. Este será el mayor evento deportivo que Estados Unidos haya organizado”.
Por su parte, Infantino resaltó la expectativa global por el torneo y recordó que la selección argentina defenderá el título conquistado en Catar 2022. La final del campeonato se disputará en el MetLife Stadium, ubicado en las afueras de Nueva York.
Migración y fútbol: un choque de realidades
El anuncio ocurre en un contexto delicado para la política migratoria estadounidense. En los últimos meses, el gobierno ha incrementado las redadas masivas contra migrantes indocumentados y ha intensificado la revocación de permisos de residencia temporal para diversas nacionalidades.
Respuesta de la FIFA
La FIFA intentó disipar estas preocupaciones el pasado junio, durante el Mundial de Clubes celebrado también en territorio estadounidense. En esa ocasión, Infantino sostuvo que las políticas migratorias locales “no interferirán con la organización ni con la participación” en los torneos de la federación.
Con menos de un año para el inicio del torneo, el cruce entre deporte, migración y política sigue marcando la agenda, y Estados Unidos se prepara para mostrar al mundo su hospitalidad, aunque bajo la lupa de un estricto sistema de control fronterizo.





