Villanueva, Cortés. — Un nuevo capítulo negro se abre en la historia industrial hondureña. La emblemática maquila que durante más de treinta años fue pilar de empleo en esta región, la empresa Hanes Brands, ha anunciado el cierre definitivo de su planta en Villanueva, dejando sin trabajo a 2 217 hondureños, según informó el secretario general de la Federación Independiente de Trabajadores de Honduras (FITH), Joel López.

El cierre y sus efectos inmediatos
La planta de Hanes Brands en Villanueva, Cortés, será completamente desmantelada y las operaciones trasladadas a otros países con menores costos laborales, como El Salvador, tal como denunció la FITH.
“Esta empresa cierra con 2,217 trabajadores cesantes. El proceso comenzó esta semana y terminará en diciembre”, declaró Joel López.
La reacción no se hizo esperar. Para muchos trabajadores, este cierre es el fin de una era. Hanes Brands había sido un símbolo de estabilidad laboral para miles de familias en el norte del país.
El impacto supera lo puramente numérico: cada persona despedida representa un ingreso que desaparece del bolsillo de su hogar, un rubro que deje de circular, negocios locales que pierden clientela y una comunidad que debe afrontar la incertidumbre.
El gerente de Política Económica del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), Santiago Herrera, lo resumió así:
“Cuando una maquila cierra, no solo se pierde un salario; se pierde la estabilidad social y la protección familiar”. Una tendencia alarmante
El caso de Hanes Brands no es un hecho aislado. En los últimos años, el sector maquilador en Honduras ha sido golpeado con fuerza:
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En 2024, el cierre de varias plantas maquiladoras dejó más de 12,000 empleos perdidos solo en ese año.
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Entre enero de 2023 y junio de 2024, el empleo en maquila pasó de 170,459 a 155,001 plazas, es decir, se perdieron 15,459 empleos en ese periodo. La Asociación Hondureña de Maquiladores (AHM) reportó que la industria maquiladora, que por años fue uno de los motores económicos del país —y empleaba aproximadamente 180,000 personas— hoy lucha por retener inversiones y mano de obra. La razón central es clara: las empresas buscan trasladar producción a países con menores costos laborales, menores regulaciones sindicales y mayor rentabilidad.
El impacto local: Villanueva y la zona norte en alerta
Villanueva, Cortés, junto con municipios vecinos como Choloma, han sido históricamente dependientes del empleo maquilador. El cierre de esta planta de Hanes Brands significa un fuerte impacto económico-social en la zona.
Algunos efectos concretos:
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Empobrecimiento de familias que perdieron su única fuente de ingresos.
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Negocios locales que dependen de los salarios de los maquileros sufren menor consumo.
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Aumento del desempleo y potencial incremento de migración en busca de empleo o mejores oportunidades.
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Mayor presión sobre servicios públicos y sistemas sociales frágiles.
El economista Roberto Lagos cuestionó directamente al Gobierno:
“¿Por qué Hanes Brands cierra operaciones en Honduras después de tres décadas? Son más de 2,200 empleos menos. Detrás de cada número hay una familia que pierde su sustento”.
¿Y ahora? Retos para la economía hondureña
Este cierre plantea varios retos que Honduras debe afrontar urgentemente:
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Retener la inversión extranjera directa (IED): El país necesita mejorar su competitividad, reducir costos operativos, garantizar estabilidad y asegurar relaciones laborales claras para que las empresas decidan permanecer.
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Diversificar la matriz de empleo: No depender tanto de la maquila textil o de bajo valor añadido. Desarrollar sectores de mayor valor agregado, innovación, tecnología, servicios.
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Apoyar a los trabajadores despedidos: Establecer mecanismos de reinserción laboral, programas de capacitación, ayudas temporales para mitigar el golpe.
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Mejorar la infraestructura y el marco operativo: Costos de energía, transporte, logística y regulaciones deben optimizarse para hacer Honduras más atractiva.
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Fortalecer el diálogo social: Trabajar conjuntamente Gobierno, sector privado y sindicatos para generar un pacto por el empleo y la productividad.
El COHEP ya alertó que sin medidas concretas, “el destino del sector maquila podría verse gris” para los hondureños.





