26 de enero de 2026
San Pedro Sula, Cortés — Las condiciones meteorológicas en Honduras están experimentando cambios significativos debido a la llegada del frente frío número 30 de la temporada, informó la Comisión Permanente de Contingencias (Copeco). Este fenómeno —que se desplaza desde el norte de Guatemala y Belice— está previsto para modificar radicalmente los patrones de viento y clima en la mayor parte del territorio nacional en los próximos días.
De acuerdo con los pronósticos oficiales, el sistema retornará vientos fríos del norte, que sustituirán a los tradicionales vientos del este, provocando un descenso marcado de las temperaturas, incremento de lluvias y cambios en la actividad marítima desde martes hasta el domingo.
Alertas amarillas y zonas en riesgo
Copeco ha elevado la alerta amarilla para varios departamentos costeros y del Valle de Sula, incluyendo los municipios de Omoa, Puerto Cortés, Choloma y San Pedro Sula, además de los departamentos de Atlantida, Colón e Islas de la Bahía, medida que tendrá vigencia por al menos 72 horas debido al impacto del frente frío.
Las autoridades han hecho un llamado especial a los comités municipales de emergencia, gobiernos locales y a la población en general para que mantengan vigilancia constante y activen sus protocolos de protección ante posibles eventualidades climáticas.
Cambios en el clima: lluvia, viento y descenso de temperaturas
Las lluvias asociadas con el sistema frontal comenzarán a manifestarse de forma intermitente, iniciando en la costa norte hondureña y extendiéndose gradualmente hacia el interior del país. Se estima que los acumulados pluviométricos podrían superar los 100 milímetros en varias zonas, con un riesgo elevado de inundaciones, deslizamientos de tierra, crecidas repentinas de ríos y quebradas, y daños en infraestructura como puentes y caminos secundarios.
Además, se esperan ráfagas de viento de intensidad variable, particularmente fuertes en zonas abiertas, costeras y montañosas, que podrían superar los registros habituales y aumentar el peligro de caída de árboles, postes o estructuras ligeras.
Antes del impacto frontal, las temperaturas se mantuvieron altas —con hasta 38 °C en el sur y cerca de 30 °C en el Valle de Sula— sin embargo, se anticipa un descenso térmico significativo a partir del martes, cuando ingrese el aire frío.
Recomendaciones a la población
Los expertos de Copeco han emitido una serie de recomendaciones para mantener la seguridad de la población, entre ellas:
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Mantenerse informado a través de boletines oficiales y medios de comunicación confiables.
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Evitar cruzar ríos, quebradas o zonas inundadas durante las lluvias fuertes.
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Asegurar techos y objetos sueltos para reducir el riesgo de daños por vientos fuertes.
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Precauciones en actividades marítimas y pesca, especialmente con el aumento del oleaje.
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Abrigo adecuado, especialmente para niños, adultos mayores y personas con problemas respiratorios.
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Preparar mochilas de emergencia y revisar planes familiares de evacuación en comunidades vulnerables.
Además, se ha hecho un llamado a los servicios de salud y atención primaria para que estén preparados ante el posible incremento de enfermedades respiratorias y gripales que podrían surgir por el cambio brusco de temperatura y humedad ambiental.
Impacto en la vida cotidiana y preparación comunitaria
Este fenómeno no solo implica condiciones climáticas adversas, sino que también exige una respuesta coordinada entre autoridades y ciudadanía. La activación de alertas y medidas preventivas busca minimizar los riesgos y daños tanto en áreas urbanas como rurales.
Expertos meteorológicos han señalado que el comportamiento de este frente frío, si bien se clasifica como moderado, podría generar efectos sensibles en la región norte del país y particularmente en el Valle de Sula, donde la densidad poblacional y la infraestructura requieren especial atención por parte de los organismos de respuesta.





