“Estamos encontrando casos de personas que llegaban únicamente a firmar y luego se retiraban; otros ni siquiera residían en el país”
Tegucigalpa, 11 de febrero de 2026 – 2:22 AM
Una nueva polémica sacude a la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT) luego de que las actuales autoridades denunciaran la detección de presuntas planillas fantasmas que incluían nombres de ciudadanos cubanos y venezolanos, quienes aparecían registrados como empleados sin contar con contratos legales ni cumplir horarios laborales establecidos.
El ministro de la SIT, Aníbal Ehrler, informó que tras una revisión preliminar se identificaron múltiples irregularidades administrativas heredadas del gobierno anterior, entre ellas la inclusión de personas que supuestamente cobraban salario sin desempeñar funciones reales dentro de la institución.
“Estamos encontrando casos de personas que llegaban únicamente a firmar y luego se retiraban; otros ni siquiera residían en el país”, aseguró Ehrler al detallar que algunos de los nombres detectados corresponden a ciudadanos venezolanos y cubanos que figuraban como parte del personal activo.
Auditoría en marcha
Ante la gravedad de los hallazgos, el funcionario anunció la puesta en marcha de una auditoría interna integral con el objetivo de identificar a todos los empleados que pudieran estar vinculados a estas irregularidades. El proceso busca depurar la planilla institucional y verificar quiénes cumplen efectivamente con sus funciones dentro de la SIT.
Ehrler señaló que una vez concluido el informe técnico, este será remitido al Ministerio Público para que determine si existen responsabilidades penales derivadas del uso indebido de fondos públicos.
“Tenemos la obligación de transparentar cada lempira que se paga en salarios. Si se confirma que hubo pagos a personas que no trabajaban o que ni siquiera vivían en Honduras, se deberán deducir responsabilidades”, enfatizó.
Cierre temporal y reestructuración
Como parte de las medidas inmediatas, el ministro ordenó el cierre temporal de las instalaciones ubicadas en el barrio La Bolsa, mientras se realiza el proceso de verificación del personal que realmente labora en la institución.
El cierre tiene como finalidad reconfirmar datos administrativos, revisar expedientes laborales, aplicar posibles sanciones y avanzar en una reestructuración interna que permita restablecer el orden administrativo.
Según explicó Ehrler, la medida es preventiva y busca evitar que continúen operando posibles mecanismos irregulares mientras se desarrolla la auditoría.
Nuevo control de asistencia
Entre las disposiciones adoptadas por la nueva administración destaca la implementación de un sistema estricto de control de ingreso. A partir de ahora, los empleados deberán firmar una lista de asistencia al ingresar a las instalaciones a las 9:00 de la mañana.
Quienes lleguen después de esa hora no podrán ingresar a cumplir sus labores, conforme a la nueva normativa interna.
El control será diario y obligatorio, registrando con precisión la hora de entrada de cada trabajador. Para las autoridades, este mecanismo representa un cambio significativo en la supervisión del personal y en la cultura administrativa de la institución.
“Necesitamos disciplina, transparencia y compromiso con el servicio público. No podemos permitir que la SIT sea vista como un espacio de privilegios o de desorden”, sostuvo el ministro.
Transparencia y responsabilidad
Las planillas fantasmas han sido históricamente uno de los mecanismos más cuestionados en la administración pública hondureña, debido a su impacto directo en el uso de recursos estatales. En este caso, la inclusión de nombres de ciudadanos extranjeros ha generado aún más interrogantes sobre cómo operaba el sistema interno de contratación y supervisión.
Ehrler reiteró que su gestión tiene como prioridad ordenar la institución, sancionar cualquier irregularidad y establecer controles claros que impidan que situaciones similares vuelvan a repetirse.
“El mensaje es claro: en la SIT solo permanecerán quienes realmente trabajen y cumplan con sus funciones. La institución debe responder al pueblo hondureño”, concluyó.
Mientras avanza la auditoría, se espera que en los próximos días se brinden detalles adicionales sobre el número exacto de personas involucradas, el monto estimado de los recursos erogados y las acciones legales que podrían derivarse de esta denuncia.





