Todo el mundo sabe que tener pareja puede resultar caro. Ya sea invirtiendo en copas o cenas en los inicios de la relación o comprando regalos y pagando vacaciones en etapas más avanzadas.
Encontrarse con la persona con la que uno acaba de romper para devolverse mutuamente las cosas que se prestaron o regalaron ya era un momento incómodo por el que uno tenía que pasar. Pero, en los últimos años, los chinos han creado otro: aquel en que uno paga o recibe una especie de compensación al final de una relación larga.
Derechos de autor de la imagenGETTY IMAGESSi bien no están obligados por ley, es una forma de que una de las partes le dé a la otra un pago como el que se da en algunos divorcios.
La persona que deja a la otra es la que hace el desembolso. Juntos, deciden la cantidad teniendo en cuenta la duración de la relación y el dinero y esfuerzo que invirtieron en ella.
Algunos estiman de forma pragmática la suma que su pareja se gastó en ellos cuando salían juntos. Mientras que otros la calculan en base a qué tan grave creen que será el daño emocional que les causará la ruptura.
Derechos de autor de la imagenAFPEs muy común que quienes paguen estas tasas sean hombres y que esto resulte de un sentimiento de culpa o de las ganas de compensar el sufrimiento de la otra persona.
Sin embargo, cada vez más mujeres ven aceptable pagar ellas la tasa, dado que, por tradición, los hombres son quienes corren con la cuenta de las comidas y los regalos.
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Estos informes también señalan que este pago puede ayudar de forma específica a las mujeres de más edad que sientan que por estar en esa relación fallida hayan perdido oportunidades en su juventud para priorizar su carrera o para encontrar «al adecuado».





