TEGUCIGALPA.- El gobierno ha hecho una contrapropuesta a los transportistas para evitar a toda costa la reducción de precios a los combustibles que estos han exigido por varios días mediante protestas y paros laborales a nivel nacional. La oferta es darles bonos mensuales en bombas de combustibles, una especie de subsidio para los transportistas.
En ese sentido, cada taxista tendría un bono de 900 lempiras a ser utilizados para echar combustible a su unidad. Mientras que los buses urbanos tendrían 2,500 lempiras a disposición (la medida no especifica qué pasaría con los rapiditos, por ejemplo).
“Esta ganancia deberá personalmente llegar al motorista de la unidad, vía un ahorro en sus gastos de combustibles gracias a un descuento que se les otorgará a ellos en bomba, mismo que equivale en conclusión a un beneficio anual para cada uno de estos sectores del transporte terrestre del país de 205 millones de lempiras en ahorro para taxis y un beneficio anual de 315 millones de lempiras para buses urbanos”, explicó Roberto Zacapa, comisionado del Instituto Hondureño de Transporte Terrestre.
Sin embargo, los transportistas han continuado declarando que ellos también buscan que la población hondureña se beneficie, y que no aceptarán un trato que solo los incluya a ellos. De tal modo que la crisis del transporte aún no parece llegar a pronta solución.





