TEGUCIGALPA.- La nube negra de tragedias sigue flotando encima de la familia Paredes Vélez, una de las más importantes en la escena cultural de Honduras en las últimas décadas. La mañana de este martes se confirmó el suicidio de Fernando Paredes Vélez, de 28 años de edad.
Fernando era hijo del difunto Rigoberto Paredes, uno de los escritores hondureños más laureados en los últimos tiempos, y la también escritora y catedrática Anarella Vélez.
De acuerdo al informe preliminar, Fernando Paredes habría cometido suicidio dentro del famoso Café Paradiso, el negocio de la familia que por décadas ha sido el punto de encuentro de los artistas en Tegucigalpa.
En la planta superior del Café reside la familia Paredes Vélez. Fernando, de hecho, laboraba en ocasiones como chef del Café.
Hasta el momento se desconocen las posibles razones por las que Fernando habría tomado la fatal decisión. Los comentarios de los amigos y allegados de la familia son de incredulidad y lamento.
Su cuerpo será velado en la San Miguel Arcángel de La Alameda.
Otro hijo en problemas
Hace unos años la familia Paredes Osejo también sufrieron un percance cuando se anunciaba la tragedia suscitada en Torre Metrópolis de la Capital, donde fue asesinado el abogado defensor de la exdiputada Lena Gutiérrez y la captura del joven Rigoberto Andrés Paredes Vélez por suponerlo como único responsable de dicho crimen, hoy guarda prisión en la Penitenciaría Nacional Marco Aurelio Soto.





