TEGUCIGALPA.- La tarde del martes se dio la noticia de que la sede del Partido Nacional había sido allanada por agentes de la ATIC con el propósito de secuestrar documentos, todo como parte de la investigación por el caso Pandora.
Las autoridades buscan -supuestamente- rastrear el paradero y uso que se le dio a millones de lempiras que se desviaron de fondos públicos.
Según Salvador Nasralla, el propio Juan Orlando Hernández habría mandado a allanar la sede de su partido en un acto desesperado por salvarse el pellejo al mismo tiempo que se lleva a varios compañeros de encuentro. Sorpresivamente, Nasralla apunta que Hernández traicionaría a dos de sus compinches más cercanos: Reinaldo Sánchez y Mauricio Oliva.
“No haya que hacer, está entre la espada y la pared, y necesita pruebas de la gente que delinquió dentro de su propio partido”, dijo. “Por eso el mandatario interviene las instalaciones del Partido Nacional en un acto en contra de Reinaldo Sánchez presidente del nacionalismo y del titular del Congreso Nacional, Mauricio Oliva, que también está en contra de las decisiones que está tomando Juan Orlando Hernández presionado por el gobierno de los Estados Unidos de América”, añadió.





