SAN PEDRO SULA.- Parece la trama de una novela negra europea: Michaela Pugh (de 40 años) fue dada por desaparecida y luego por muerta por las autoridades de Inglaterra. Pero su padre, Stanislav Aschwierer, vino a Honduras siguiendo una pista que la ubica, según cree, en la ciudad de La Ceiba, Honduras.
Hace un año, Stanislav A. encontró en redes sociales una fotografía de una ONG que opera en La Ceiba, en la que aparece una mujer con todas las características de su hija desaparecida. Esto revivió la llama de la esperanza en él al punto en que se vino a Honduras sin conocer a nadie para encontrarla.
Pero encontrar primero ayuda en nuestro país ya fue una difícil tarea. Pero tras varios contratiempos, el desesperado padre logró contactar a Jaroslav Jasso, un sacerdote eslovaco que sirve en nuestro país para la Congregación de la Misión. Este ha logrado llevar a su compatriota a los medios de comunicación para regar su mensaje de ayuda.





