TEGUCIGALPA.- La presencia de más de 75 personas representantes de varias organizaciones de derechos humanos, religiosas y religiosas de Estados Unidos, es una muestra de la preocupación que muchos sectores internacionales tienen sobre lo que ocurre en Honduras.
Esta semana la denominada Delegación de embajadores por la paz visitó varias regiones del país, para compartir con las comunidades que viven en medio de la violencia generalizada, la violencia que provoca el modelo extractivo y la pobreza en que se vive en Honduras, donde 6 de cada 10 familias se encuentra en estas condiciones, tal como lo confirman datos del Foro Social para la Deuda Externa de Honduras, Fosdeh.
Con pancartas, los representantes de la organización se apostaron por varias horas en el lugar solicitando el cese del modelo extractivo que se está implementando en las comunidades, como por ejemplo Guapinol.
Para la Delegación Religiosa Internacional las mineras e hidroeléctricas están usando falsas promesas para despojar de sus tierras a los pueblos.





