Varias franjas de colores, muy similares a las de la bandera que identifica a miembros de la comunidad Lésbico Gay Transexual y Bisexual (LGTB), fueron pintadas por desconocidos en las gradas de ingreso a la Catedral Metropolitana de Tegucigalpa.
Junto a la bandera se escribió una leyenda que advierte que quienes se sienten en esas gradas “acaban de salir del closet”, sin embargo, siguen siendo utilizadas a diario por cientos de personas humildes, en su mayoría adultos mayores, que disfrutan leyendo el periódico en ese lugar. ¿Quién pintó las gradas? Eso es lo que se preguntan a diario los peatones que transitan por el Parque Central.





