Liderados por el propio presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que escribió en un tuit “¡Nuestras pruebas son las mejores del mundo, con diferencia! Los números están bajando en la mayor parte de nuestro país, que quiere abrir y comenzar de nuevo. ¡Está sucediendo, con seguridad!”.
El gobernante estadounidense volvió a tuit para escribir posteriormente que el paso del encierro por la pandemia del COVID-19 hacia la nueva economía debe ser una “transición a la grandeza”.
Estados Unidos ha sido el país más golpeado por la pandemia del coronavirus, ya que ha dejado más de 80 mil muertos hasta el momento, y ha destruido más de 22 millones de puestos de trabajo, justo lo que más teme Trump, ya que la fortaleza del mercado laboral ha sido su bandera de gobierno durante tres años.
Muchos gobernadores estadounidenses, como los de Alabama, Colorado, Carolina del Sur y otros aprobaron la apertura de la economía y otros se disponen a autorizar el regreso al trabajo la próxima semana.
Europa se suma
A Estados Unidos, se ha sumado Europa, con Alemania y otras naciones del norte del continente a la cabeza en abrir las actividades a las grandes y medianas empresas, mientras la próxima semana esperan abrir centros culturales, museos y otras actividades.
Es tal la situación que el control sobre el COVID-19 se ha logrado que los alemanes volverán a tener actividad futbolística este fin de semana, mientras Portugal lo hará la próxima semana.
España e Italia autorizaron a sus equipos profesionales volver a los campos de entrenamiento, mientras esperan la autorización de sus gobiernos para reiniciar las competencias y poder concluir sus campeonatos nacionales.
Holanda también comenzó su nueva normalidad autorizando el regreso a clases de los menores a las escuelas, guarderías, adoptando las medidas de seguridad para los alumnos.
Dinamarca fue más allá y proclamó que la pandemia del COVID ya está controlada y descartó incluso una segunda ola al señalarla como “muy improbable”.
El país escandinavo permitió la apertura de pequeños comercios, centros comerciales y permite el deporte profesional. La próxima semana abrirán las cafeterías y restaurantes, además de reducir la distancia social de dos a un metro.
Por su lado el Reino Unido comenzará este miércoles el regreso al trabajo autorizado por el gobierno de Boris Johnson, aunque la medida solo será seguida por Inglaterra, la más grande de las cuatro naciones que conforman el país, ya que los restantes Escocia, gales e Irlanda del Norte esperarán unas semanas para autorizar el regreso a la actividad normal.
Francia se encuentra también ya en la primera fase de la apertura, aunque el gobierno insiste que la pandemia se encuentra y es obligatorio el uso de mascarillas y mantener la distancia social.
Italia, España y Portugal también ya han ordenado el regreso parcial al trabajo, ya que las tres naciones dependen mucho del turismo para reactivar su economía.
Producto de lo anterior, Italia y España se preparan para el verano europeo que está próximo a llegar, actividad en la que confían para recuperar millones de empleos que ponga en marcha su aparato productivo.
Líneas aéreas, hoteles, restaurantes, la producción de alimentos, restaurantes y cafeterías dependen de una actividad turística robusta para evitar la quiebra de los mismos.





