El director ejecutivo de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT), Rafael Medina, advirtió que un confinamiento absoluto sería prácticamente colocar la lápida a muchísimas empresas que están tratando de sobrevivir.
Calculó que “del 1.4 millones de empleados del sector privado, el 67% está en la micro empresa que es la que tiene menos músculo financiero para poder sobrevivir, si hay un nuevo confinamiento”.
“De manera, que el impacto de este eventual cierre sería aún mayor que la tasa de desempleo y la tasa de subempleo que se produjo en el 2020 que prácticamente lo duplicamos con relación al año 2019”, aseguró.
Sugirió que “lo que tenemos que hacer es fortalecer los centros de triajes, pues los que mejor han trabajado han sido financiados por la empresa privada tanto en Tegucigalpa como en San Pedro Sula”.





