
A principios de esta semana, Austria dejó de administrar un lote de esas vacunas después de que una enfermera de 49 años muriera de «graves trastornos de coagulación» días después de ser vacunada.
El laboratorio anglosueco y el gobierno británico reaccionaron el jueves para defender una vacuna «segura» y «eficaz».
Por su parte, la portavoz de la OMS subrayó que los expertos de la organización están estudiando la información sobre los coágulos que por el momento no se había establecido ninguna relación causal.
«Cualquier alerta de seguridad debe ser investigada», subrayó.





